martes, 20 de enero de 2015

Enero II

Uno decide ser testigo y raras veces testificar.
Guardarse, como se guardan los secretos
la otra parte de nuestro mapa
adónde esta la equis
el tesoro
que presiento
ya no lo es.
Quien lo sabrá
es enero
es resaca
es siempre domingo (el del solitario)
es la puntual reunión con la nada
Es este poema que repite
(lo que uno ya no quisiera)
repetir
Ese culposo bis que pega los ladrillos del infortunio.
Es enero, pero tampoco quisiera fuera diciembre
ni agosto ni el que usted piensa.
¿habrá otra parte en como sistematizar el tiempo?
No quiero ser lunes ni asueto
digamos que nos ofrendemos a la sana ofensa del desgaste
a pulir
qué sé yo
la sabiduría
a perder la cuenta de los días de alguien que no regreso
que no regresará
No es enero
será uno hallando culpables de lo que no puede sostener.
Y a pesar de eso
mover la culpa
nos pone en el mismo plano
una nueva forma de la miseria
No es enero
son los doce meses de desgracia que uno carga
poco hacen en hacernos sentir tal cual
el daño es la mejor presea.



Wilfredo Arriola