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domingo, 11 de agosto de 2019

Teatro Nacional, una primera vez para siempre - Wilfredo Arriola

Wilfredo Arriola en el Teatro Nacional de El Salvador
Wilfredo Arriola,
Poeta y escritor

“Lo interesante e importante de saber contar una historia es saber quien está dispuesta a escucharla.” Fue parte de mi discurso de bienvenida al Teatro Nacional de San Salvador, donde participé como guía de este impresionante monumento de valor histórico, durante los primeros siete días de agosto en el marco de las fiestas agostinas de San Salvador.
Parte de las palabras de uso común fueron: ecléctico, cúpula elipsoidal, arrendatario, licitación, intervención artística, tramoya, proscenio, belleza, pero sobre toda esta última, belleza, que es como defino este templo de arte.
El Teatro Nacional de San Salvador tiene 102 años de existencia y ha sido la primera vez durante ese tiempo que se expuesto al público en recorridos guiados. Entre diálogos y preguntas que me formularon, todas fueron con total intención de conocimiento y sobre todo, la necesidad de aprendizaje que da la curiosidad.  Inaugurado un 1 de marzo de 1917, con un estilo “Renacimiento Francés Modernizado” bajo la administración del presidente Carlos Meléndez, su primera piedra fue puesta con la dirección del Dr. Manuel Enrique Araujo, (1911) que dos años después fue asesinado por unos sicarios en la plaza Simón Bolívar ahora parque Barrios. Luego sucede la erupción del volcán de San Salvador el 7 de junio en 1917, cuatro meses después de haber sido inaugurado el Teatro Nacional, de esa forma, varias entidades públicas sufrieron daños por los replicas de los temblores que se dieron a partir de esta catástrofe natural. Lugares como la biblioteca nacional, correo nacional, policía municipal entre otros, se acomodaron de manera provisional en el Teatro Nacional, que se mantuvo de pie por su reciente apertura y por el diseño con el cual se realizó, Hennebique (cemento armado) para su larga duración, dicho diseño llamado Melpomone y Dos puntos azules.
La licitación que se llevó a cabo fue realizada por la junta de fomento de San Salvador y fue ganada por el arquitecto francés Daniel Beylard. En la actualidad el estilo del Teatro Nacional es Ecléctico, estilo caracterizado por seleccionar diferentes formas para desarrollar diseños arquitectónicos decorativos diversos.
En la primera remodelación del Teatro Nacional de San Salvador (1976) bajo la dirección y cuido del arquitecto Ricardo Jiménez Castillo, este toma a bien involucrar personajes selectos para darle vida a esta intervención artística, entre ellos: Roberto Salomón con la ideal del escenario contemporáneo, Simón Magaña, para la detallista decoración, Margarita Álvarez de Martínez para imprimir su toque artístico para los acabados de repujados de cobre, esto en la galería de puertas de los palcos y Carlos Cañas para la elaboración de pinturas y murales en la gran sala María de Baratta (musicóloga y folklorista salvadoreña) y café teatro.
Cada espacio del recorrido, las más de 1800 personas que se dieron cita durante los seis días que se abrió el teatro, pudieron contemplar la delicada construcción. No solo ver, sino figurarse en el proscenio del escenario, reparar en sus formas, fijar sus miradas en los palcos, notar con reverencia la solemnidad del silencio al entrar a la gran sala, dejar por un momento de hacer la foto perfecta y sentirse ellos parte de ese retrato del arte. La mejor escena es la del recuerdo, la de saberlo contar con la emoción por rostro y respirar. El primer golpe del arte no se debe comprender de un solo tajo lo que provoca, si admiración, tristeza o esperanza.
La pintura que adorna la cúpula elipsoidal, (Mestizaje Cultural- Carlos Cañas) hay una muestra de mascarones que simbolizan la tragedia y la comedia del arte, también se divide en los cuatro puntos cardinales, en cuatro paños, cuatro instantes, cuatro realidades en un solo conjunto ideológico y también cuatro áreas que comprenden la cosmogonía maya. Una fusión de colores seccionados en dos partes: mestizaje racial y cultural. En el ovalo central es una representación del encuentro total con la realidad y lo soñado, donde hay abundancia de parejas artísticas mostrando así la evolución del tiempo. Obra realizada con la idea primordial de ser admirada desde los diferentes puntos de la gran sala María de Baratta, del centro del elipse, una lampara de araña adornando e iluminando las manos hechas pintura del premio nacional de cultura 2012 Carlos Cañas. Su intención, una contribución al barroco moderno.
Café teatro, otra de las ofrendas del Teatro Nacional, donde se dieron cita muchos artistas en los años 70 en adelante para degustar una taza de café, una copa de vino, una cerveza o simplemente un aperitivo con la excusa del encuentro. Esta designación al lugar se suspendió por repetidos comentarios a la administración por ruidos provenientes de este especifico espacio, afectando así, el desarrollo normal de las funciones en la gran sala. En la actualidad este salón es utilizado para exposiciones relacionadas al arte y cultura. Un uso muy parecido al vestíbulo en la entrada principal, lugar destinado para muestras pictóricas, así como también, para eventos culturales y sociales.
Teatro de cámara es destinado para conciertos de música, teatro experimental, conferencias y demás. En la parte del centro, un quiosco que funge como escenario, con un piano de cola valorado en 80 mil colones, un lujo para el deleite de los visitantes y una serie de lámparas de araña y redondas acompañando en su periferia.  A su costado, El Gran Foyer o también conocido como el salón de los pasos perdidos, un lujoso espacio destinado para eventos diplomáticos, representaciones artísticas y culturales.
En esta semana de apertura se tuvo un concierto de Mojo Country Blues de igual forma en los días iniciales se contó con la presentación del Coro Patrimonial y la compañía nacional de danza. Presentaciones que se quedaron en los ojos de todo aquel que lleno el Gran Foyer. El último nivel, salón tras cabina utilizado para calistenia y para ensayos artísticos. También, en este tercer nivel, La Pequeña Sala, su finalidad, para eventos teatrales de corta duración con su propia tramoya, sonido e iluminación.
Todo fue un espectáculo, la obra. Fuimos todos los que nos dimos cita, los que sonreímos gobernados por la admiración. Cada parte del equipo técnico y administrativo funcionó y dio lo que tenía que dar, que siempre fue todo. Los cinco guías que subieron y bajaron los escalones, dirigieron, mostraron, dejaron un poquito su piel para detallar lo aprendido, lo vivido.
El equipo en funciones que dio la bienvenida, Manuel Alvarado con su maestría y personalidad, Alicia Meyer con su carisma desbordante, Verónica Arteaga con todo su profesionalismo, Don Alfredo con su grandeza al decir: “Tengan la bondad de acercarse a escuchar las indicaciones” y su más fulminante comentario “Perdónenme la sencillez” a nosotros, quienes escuchábamos con atención sus historias y detalles técnicos para hacer más entretenidas nuestras explicaciones para quienes nos visitaran, todo fue una experiencia grandiosa, no dudo también que aquellos que lo vivieron se han llevado parte de este monumento cultural.
De mi parte puedo decir, y parafrasear a Moliere cuando dijo que el negocio del teatro es la seducción al público. Es verdad, que lo ha hecho de la mejor manera, seduciéndonos desde cada una de sus butacas, sus palcos, su olor a entrega. Este lugar vergonzosamente desconocido fue expuesto a los ojos de quienes se acercaron y se llevaron la experiencia de saberlo contar. No olvido las palabras de Rafael Álvarez: “Hay que ayudar al talento porque la mediocridad se ayuda sola”.
Asistamos a las presentaciones de este gran teatro, de hacernos parte de él, que si en algún momento tenemos que salir de El Salvador, podamos decir que hemos asistido al teatro nacional, que le hemos conocido, que somos parte de esta Historia, que no le pertenece a ningún partido político, si no es de todos, y como es todos hay que conocerle y cuidarle, como se le quiere a una extensión de nuestro cuerpo, el cuerpo con ausencia del arte es solo un pedazo de piel, con teatro, con esa luz todo cobra sentido. El Teatro Nacional, esa poesía visual de la cual nos llenamos todos. Eternamente agradecido por esta histórica oportunidad.
Amor, no te llame amor el que no te corresponde”, Lope de vega.
*Parte del equipo de guías del teatro Nacional de San Salvador 
31 de julio- 6 de agosto 2019

Publicado en el suplemento cultural tresmil del Diario Co Latino El Salvador 10 de agosto de 2019 

https://www.diariocolatino.com/teatro-nacional-una-primera-vez-para-siempre/?fbclid=IwAR3SKf-UGp7t_IfH8scD802aY7zDqOLstAElPcduDhiSRocPBXIo74e3NZ0

jueves, 4 de abril de 2019

No sortear la soledad

Wilfredo Arriola
Poeta
Después del silencio llega otro, el primero de dolor el segundo de aceptación. Uno intenta buscarse entro lo devastado que deja la verdad, sin embargo, es de valientes ocuparse del vinagre de las cosas imposibles. Y sucede, las cosas de siempre dejaron de serlo, buscar el cepillo de dientes sin compañía, reorganizar la casa, dejar de tomar café en la taza acordada, crear otra atmósfera libre de escenas que no le hacen bien al recuerdo. Todo es posible al inicio, si es que se puede volver a iniciar, después de los treinta, todos los conceptos cambian de definición, a la soledad le llamamos crecimiento, al amor sociedad, a la alegría paz, otros le llaman desesperación de no saberse solos.
Las cosas que se rompen para siempre no hacen ruido, leí hace poco y me pareció oportuno. No sortear la soledad, no darse al primero, aunque en un naufragio cualquier barco es el correcto.
A lo que llamas perfecto te define, el filósofo y abogado francés Francois Marie Arouet, dijo: “Lo mejor es enemigo de lo bueno” lo acato en tardes como esta, donde no hay ruidos de fondo, no hay llamadas que pregunten ¿cómo estás? No hay urgencias de cumplir con una cita, ni de tropezarse con una petición nunca hecha en el jardín, ni la eterna promesa de volver a estar en forma. Hay soledad y está bien. Hay un crecimiento para conocer el descaro de saber quien uno es. Todo descaro tiene algo de insolencia y toda insolencia es parte del rompecabezas indefinido que somos. No quiero morir sin conocer quién soy, adonde no quiero llegar, a quién no quiero volver a elegir, a qué debo de decirle No, a qué debo de apostar y armar todo esto que dejan las batallas perdidas que siempre hay, saber ganar es reconocer saber perder.
Hoy por hoy, cuando suene la alarma y la madrugada cante la misma canción de siempre, volveré a inventarme excusas para mi vida, el agua estará fría y mientras me seco y agito mi cabeza en otro lado, en una parte del mundo estará alguien como yo, creciendo a su manera, no sorteando su soledad al mejor impostor, aunque la suposición es un mal consejero…
¿Habrá algo mejor que todo esto? Las respuestas se pagan con experiencia y toda experiencia deja algo de dolor.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Poetas centroamericanos por la Paz y la Justicia en México

Los poetas centroamericanos que suscribimos el presente comunicado, lamentamos profundamente el irrespeto a la vida y a los derechos más fundamentales que representa el asesinato de 6 personas y la desaparición forzosa de 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero el pasado septiembre.

Con la sensibilidad herida y el corazón enardecido nos sumamos a la indignación mundial que estos hechos han suscitado. Compartir el mismo idioma y la misma cultura nos obliga a ser los primeros en abrazar a las víctimas de esta barbarie que nos toca íntimamente cuando nuestros compatriotas migrantes son igualmente ultrajados por los mismos elementos criminales. Aprovechamos para agradecer al más auténtico pueblo mexicano, que siempre es mayoría, quienes históricamente se han mostrado hospitalarios y amorosos con estos mismos compatriotas, entre los que nos encontramos muchos poetas de la región.

Condenamos firmemente el terrorismo de Estado que el actual gobierno mexicano aplica como política descarada de represión en todo el territorio contra el pueblo organizado y en lucha por la defensa de sus derechos vitales.

Felicitamos y abrazamos la lucha del heroico pueblo mexicano que está enfrentando a un monstruo alentado por el imperialismo norteamericano y grupos ilegales. No hay que descansar hasta que se reviertan completamente las bases de un sistema que ha castigado permanentemente a los más pobres y desposeídos en su lucha por condiciones de vida dignas. Juzgar y castigar a los responsables directos de las masacres es una medida correctiva que no afecta el verdadero problema y por tanto no garantiza que estas masacres y desapariciones ilegales se repitan.

POR LA UNIDAD DEL PUEBLO MEXICANO EN TORNO A LA PAZ

POR EL TRIUNFO DE UN MÉXICO VIVIBLE

POETAS DE CENTROAMÉRICA
JUNTO A MÉXICO EN LUCHA

Firmas:
Sofía Alejandra Hernández – Honduras, Norma Chamale Pa’atz’an – maya kaqchikel – Guatemala, Marielos Oblivious – El Salvador, Berona Teomitzi – México, René Morales Hernández – México, Magdiel Midence – Honduras, Iris Alejandra Maldonado – Puerto Rico, Edgar García Robles – Guatemala, Carlos Godoy – El Salvador, César Trujillo – México, Carlos Adán García Robles – Guatemala, Kenia Patricia López – El Salvador, Venus Ixchel Mejía – Honduras, Erick Tomasino – El Salvador, Perla Rivera – Honduras, Luz Castellanos – El Salvador, Julio Edgardo Zepeda – El Salvador, Lourdes Soto – Honduras, Tony Peña – El Salvador, Francisca Alfaro – El Salvador, Amílcar Durán – El Salvador, Wilfredo Arriola – El Salvador, Rebeca Henríquez – El Salvador, Cecilia Mojica – El Salvador, Jorge Canales – El Salvador, Rafael Antonio Mendoza – El Salvador, Gabriela Chávez – Honduras, Andrés Norman Castro – El Salvador, María Eugenia Ramos – Honduras, Amleth Rivera – México, Fabricio Estrada – Honduras, Eleazar Rivera – El Salvador, Erick Racso – El Salvador, Duke Mental – El Salvador, Ludwing Varela – Honduras, Jorge Aguilar Amado – Guatemala, Nincy Perdomo – Honduras, Carolina Torres – Honduras, Manolo Flores  – El Salvador, Uylder Torrez Hernández – México, Juan Rulfoo – México, Manuel Barrera Ibarra – El Salvador, Chaco De la Pitoreta – México, Mayda Colón – Puerto Rico, Zayra Taranto – Puerto Rico, Xavier Varcarcel – Puerto Rico, Nicole Cecilia Delgado – Puerto Rico, Marlyn Cruz Centeno – Puerto Rico, Lilliana Ramos Collado – Puerto Rico, José E. Muratti – Puerto Rico, Amarilis Tavarez – Puerto Rico, Laura Maldonado – Puerto Rico, K Joglar – Puerto Rico, Reinaldo Pérez – Puerto Rico, Virginia Moquete – República Dominicana, José Angel Bratini – República Dominicana, Otoniel Guevara – El Salvador, Ruth Vaides – Guatemala, Lili Mendoza – México, René Novoa – Honduras, Donald Urízar-Miranda – Guatemala, Kafda Vergara Esturaín – Panamá, Luis Borja – El Salvador, Mayra Oyuela- Honduras, Fabio Castillo – Honduras, Denis Avila – Honduras,  Andrea Abarca Orozco – México, Noé Lima – El Salvador, Erick Jalagua – El Salvador. Ario E. Salazar – El Salvador, Mauricio Vallejo – El Salvador, Cesar Angulo – Costa Rica, Alberto López Serrano – El Salvador, Javier Romero – Panamá, David Monje Arce – Costa Rica, Alejandro Marre – Guatemala, William Alfaro – El Salvador, Josselyn E. Guillen L – El Salvador, Alondra del Río – El Salvador, Sebastián Miranda – Costa Rica, Carlos Clará – El Salvador, Alfonso Fajardo – El Salvador, Martin Cálix – Honduras, Jocelyn Pimentel – Puerto Rico, Alejandro Álvarez Nieves -  Puerto Rico, Marlen Gutiérrez – Nicaragua, Walberto Vázquez – Puerto Rico, Marlyn Centeno – Puerto Rico, Gretza Pineiro – Puerto Rico, Mairyn Cruz Bernal – Puerto Rico, Glorible Delgado – Puerto Rico, José Ernesto Delgado – Puerto Rico, Liliana Ramos  – Puerto Rico, Iris Violeta Pujols – Puerto Rico, Cindy Jiménez Vera – Puerto Rico, Awilda Ortiz Parrilla – Puerto Rico, Jessika Reyes Serrano – Puerto Rico, Yolanda Aroyo Pizarro – Puerto Rico, Wiliam Morales – El Salvador, Joss Pinto – Guatemala, Marco Antonio Montes Soto – Guatemala, Carlos Parada Ayala – El Salvador/Estados Unidos, Rafael Romero – Guatemala, Samuel Trigueros Espino – Honduras, Pep Balcárcel – Guatemala, Rinaldo Ebanks – Nicaragua, Sebastian Miranda – Costa Rica,  Rafael Romero – Guatemala, Marco Antonio Montes – Guatemala, Silvia Farreto – Italia, Daniele Rubin – Italia, Heidy Alachán – Honduras, Brenda X Solís Fong – Guatemala, James R. Cantre – Puerto Rico, Hermes Ayala – Puerto Rico, Karen Joglar de Gracia – Puerto Rico, Marisol Briones – El Salvador,  Friné López Nicaragua, Ernesto Valle – Nicaragua, Raquel Cañas – El Salvador, Karla Coreas – El Salvador/Estados Unidos,  Anarella Vélez Osejo – Honduras, Yadi Eguigure – Honduras, David Dubon – Honduras, Fredy Leonel Valiente Contreras – Guatemala, Xanath Carraza – México, Susy Beltran – El Salvador, Daniel Quisquinay – Guatemala, Jonatan Lepiz Vega, Costa Rica, Gabriel Otero – El Salvador/México, Alma Karla Sandoval – México, Manuel Rodas – Guatemala, Franklin Lenin González – Honduras, Lilmarí Herrera – Panamá, Jorge Salazar – El Salvador, Allan Barrera – El Salvador.





miércoles, 9 de abril de 2014

Antonio Gala. El temblor de la palabra

                                                    Muestra poética de Antonio Gala  



“El amor no es necesario entenderlo, es necesario sentirlo. El amor es una necesidad o no es nada” Con una soledad elegida, Gala hace de la palabra una ceremonia en su libro Poemas de amor, una reunión de lo más intimo del autor, una confidencia según sus propias palabras en las líneas de antelación. Once libros de poemas se reúnen en esta antología para mostrar en si todos sus escenarios, época, sentimientos derramados en cada uno de sus versos.

Gala  de origen español, ha incursionado en varios géneros de la literatura: La poesía (Enemigo Intimo –premio Adonais), el ensayo, el guion televisivo (Si las piedras hablaran, Paisaje con figuras) el relato (Solsticios de invierno) la novela  (El manuscrito Carmesí- premio Planeta) entre otros. Ha sido privilegiado con el premio nacional de literatura (España), Premio Nacional Calderón de la Barca, entre muchas preseas más. Sus obras han sido traducidas a las lenguas más importantes por su bagaje literario.
La poesía de Gala más que versos de comunicación son el saber de su larga vida por la literatura, quien a sus tanto años aun no sabe descifrar con exactitud  ¿Qué es la Poesía? ¿Para qué sirve la poesía? ¿En qué lugar se encuentra la poesía? Habla que nace de la poiesis platónica, del arte de su creación y una construcción de forma líquida que se acopla según el terreno, cada espacio de la poesía de Gala muestra la sensibilidad que ha transcurrido en ese momento, que a lo largo de la antología responde a cada una de las preguntas formuladas al inicio de este texto, afirmando su idea en cuanto al género más bello de la literatura.

Como en Enemigos Íntimos donde muestra los ojos de su adolescencia, su periodo reflexivo de cómo abordar el amor “No somos dueños del amor: amamos lo que podemos, pues la muerte y el amor no se escogen”. De once poemarios el autor extrae la parte más simbólica, la que más le arde y la que dispone contar a los literatos, cabe mencionar que cada título es la cara donde se fraguan los versos, donde Gala acude, como quien acude a una cita de amor y nos cuenta lo más relevante según su criterio. La Acacia  es el tercer poemario del libro, como orden cronológico de su vida los aborda. En el trata el lado oscuro del sentimiento, del amor en sí, que resumo con una frase de su último libro Los papeles del Agua Todo lo que me importaba se me ha acercado sólo para decirme adiós” Bajo la sombra de la acacia mira transcurrir todo lo que se le fue quitado, lo que ignora que sabe, lo que tuvo, y que siempre tendrá… todo el pasado habita en su memoria, la que no tiene caducidad.

Valverde 20 “Solo aquello que amamos es capaz de decirnos quienes somos, y hay quienes se enamoran de solo una palabra y quien se enamora de unos labios cerrados.” Un poemario lleno de vida, lleno de un lugar desconocido al que nunca se ha asistido, y, sin embargo, se conoce todo. Baladas y Canciones Un poemario que según las voces que lo acompañan llegan a darle un matiz muy significativo, pero no impelen a una etapa clara de su vida, lo deja todo y busca entre canciones y baladas, dejar ver lo que le aconteció en su momento.

 La deshora  “¿Qué queda pues? Tendemos las miradas como un puente y no hay rio que cruzar. En la altamar estamos: de nada sirve andarse por las ramas  ya no hay árbol sin nombre. La esperanza reza su papel distraído como una prostituta”  Uno de las partes más ricas en metáforas, símiles, imágenes que nutren la atmosfera de los poemas con toda los elementos donde fue escrito, un paso muy categórico de su vida. Meditación en Queronea parte de la pugna de Filipo II de Macedonia para dejar en libertad a Grecia que quedo bajo muchas tendencias macedónicas. El lado del orgullo, de la meditación tal cual lo afirma en el rostro del título, la versatilidad de los poemas expone las influencias de este poemario.

Para Mirta –Sonetos Barrocos El lado donde el autor pone al descubierto su trato con la métrica, y nos regala una selección de los poemas de más latir, las mas prófugos, mostrados en este ramo de sonetos, tal cual sucede en Sonetos para Zubia, Gala se aferra al rigor del soneto, e impone su estilo haciendo de la nostalgia algo más puro “ Sumisamente inclino la cabeza/ no sé si para el golpe o para el beso/ no sé si para el gozo o la tristeza” o “No, llorar ahora no. Solo te pido: /Si tienes que mentir, hazlo en otoño, /cuando el verano acabe de cantar”.

Testamento andaluz Radica en 24 poemas, Antonio descubre el trato a la hipérbole, “Y fui feliz catorce días”  y atraca luego “No seguidos”. Testamento andaluz sufre los parajes más conmovidos de Gala “Aun eres mío, porque no te tuve, Cuánto tardan, sin ti, las olas sin pasar” Nótese una voz femenina durante los versos, ejercicio que Gala acostumbra hacer, hace hincapié a la versatilidad de sus formas, como en su última novela Los papeles del agua, donde su voz transcurre en una voz femenina, no obstante en esta  etapa literaria que vive acude con frecuencia, su estilo surca esa línea. Y por último Tobias desangelado  un libro todavía en proceso a la hora de la edición del libro Poemas de Amor, versos que fueron en lugares donde se encontraba, robando ese tiempo para consigo mismo, México. Madrid, Bangkok, Moscú, Saint-Malo, Budapest, Hong Kong y  varios lugares donde se coló en ese aire ajeno, para ponerlo en estas últimas líneas, tan de él, tan de todos.

“El niño que fui a solas, sigue temblando en mi” Se declara Antonio Gala, como un ser literario que entiende la literatura como un plano claro de vida, en el consigue transformar las mismas emociones con las cuales fueron escritas, tal lo dice Pere Gimferrer – Quien de verdad es poeta nunca deja de serlo – Y a lo largo de estas páginas, he conocido la faz más clara de Gala, no solo son poemas de amor, si no el amor en la literatura, una verdad sin respuestas, más que la verdadera respuesta en sí. ¿Recomendarlo? A ojos cerrado, y con el corazón temblando en la mano, por mi, por la literatura y por todos, y por este amor que dejo al descubierto en mis letras.

Detrás del personaje polémico que esconde Gala en sus entrevistas, es la intimidad que todo escritor requiere, aposto mucho en publicar lo mejor de sus poemas, aposto por cierto su casa, su recamara, su asiento de al lado en sus viajes, sus ojos de poeta ensimismado, aposto entrar en nuestras vidas de lectores, aposto su respiración, adonde cabe toda su poesía.



Wilfredo Arriola

lunes, 13 de febrero de 2012

Los lunáticos de la posguerra


por Tracy Herrera
La guerra en El Salvador terminó. Y con ella, se creería que todo esfuerzo intelectual murió también.
El 26 de enero se realizó el primer encuentro generacional de los poetas de la posguerra, la generación de los 90, en la Luna Casa y Arte. Esta reunión ha demostrado en El Salvador existen muchos escritores, poetas e intelectuales que, contra viento y marea, siguen produciendo sus creaciones a pesar de que la guerra silencio a las generaciones que siguieron a la Generación Comprometida..
La reunión, empezó tarde y es que, al ver personas después de 10 años o más produce nostalgia y esto, sumado a la alegría del reencuentro y a las muchas “cosas que se deben decir” de sus respectivas carreras, vidas o producciones, hizo del encuentro un momento memorable para muchos.
Según palabras emotivas, la Luna Casa y Arte les abría las puertas a muchos de ellos en la década de 1990 para compartir con el público su poesía (o inclusive para escribirla). La cita era el último miércoles de cada mes, por lo que, muchos de los poetas recuerdan este espacio como la cuna de sus esfuerzos literarios.
Luego de una hora de conversaciones, comentarios y abrazos, se dio inicio oficialmente con la reunión, presidida por Carlos Clará, Alfonso Fajardo y Mauricio Vallejo Márquez, que organizaron las lecturas en grupos de seis o más, donde cada uno leía 3 ó 4 poemas, algunos directamente de la antología, otros de archivos personales, algunos inéditos y otros en proceso.
Los autores interpelaban con su presencia, con gestos, con tono de voz, pero a pesar de sus diferencias de carácter y personalidad, a todos les unía dos perspectivas: Una infancia marcada por la guerra civil salvadoreña y un esfuerzo por escribir y publicar después de los acuerdos de Paz. Estos adultos, cuando niños, vivieron y crecieron con los sucesos de la guerra, lo cual devino en ese espíritu luchador que caracteriza a la generación, a esa pelea por que se les lea (pese a que el programa educativo ha ignorado por completo a estos poetas), a mirar de cerca la realidad social de nuestro país y a la denuncia de frente o más solapada de esa realidad a la que no están de acuerdo.
En los 1990, cuando el país entraba en una “nueva era” después de la guerra civil, varios de ellos, al no encontrar mejores formas de publicar y de dar a conocer su trabajo crearon talleres donde muchos de ellos si bien no se desarrollaron (esto exige un esfuerzo de años y constante de manera diaria), lanzaron la primera piedra para lo que serían estos nuevos escritores que emergían de la guerra..
Asimismo, junto con la lectura en la Luna Casa y Arte, también se realizó una presentación del libro “Lunáticos. Poetas noventeros de la posguerra”, donde cada uno de los invitados recibió un ejemplar gratuito de la obra.
La selección de los poemas de la antología estuvo a cargo de uno de los poetas, Alfonso Fajardo, la corrección de estilo de Mauricio Vallejo Márquez y el diseño y la diagramación por Carlos Clará. Lo especial e importante de esta antología es que es la primera que reúne a los escritores que publicaban en esos años, y sus ejemplares son limitados.
Entre los que se encuentran en la antología podemos mencionar a: Alex Canizalez, Pedro Valle, Susana Reyes, Noé Lima, Lya Ayala, Jorgé Galán, Jennifer Valiente, William Alfaro, Carlos Clará, Rainier Alfaro Bautista, Élmer Menjívar, Carmen Molina Tamacas, Alfonso Fajardo, Eleazar Rivera, Erick Chávez Salguero, Luis Angulo Violantes, Paola Lorenzana, Mariela Benítez, Danilo Villalta, Mauricio Vallejo Márquez, Rafael Mendoza López, Roxana Méndez, Claudia Meyer, Pablo Benítez y Mayté Gómez, todos con tres poemas.

El legado de la generación
Si bien ya no se reúnen como antes, sus vidas no han tomado giros tan dispares como uno podría pensar.
Muchos de ellos, aparte de publicar por su cuenta y tener talleres para los futuros escritores, están íntimamente involucrados con la realidad nacional, si bien no en uno sino, en varios campos. Varios de ellos son editores, o periodistas, ejerciendo su oficio en los periódicos que leemos a diario, otros de ellos son abogados o educadores con una perspectiva sobre su influencia en el ámbito nacional o en las mentes de las nuevas generaciones, varios de ellos, buscando perlas en el mar, velando atentamente por talento nuevo aún no descubierto. Otros (la mayoría) han ganado premios a niveles desde el nacional hasta el internacional y publicado en diversas revistas, antologías, libros, diarios y suplementos.
Después de esta emotiva reunión, la generación de 1990 no desea parar y es que, además de este primer paso planean más antologías, conversatorios, lecturas y más. Ya es hora de que El Salvador conozca el arte y los poetas de esta generación no escuchada.