martes, 5 de agosto de 2014

Wifredo Arriola en La Poesía alcanza para todos

 


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La lluvia debajo de un poema Click para ir a la publicación

sábado, 19 de julio de 2014

Y llegaron los escritores


Sabato tenía razón en que “siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección” Luis Mora, en esa misma devoción de lo perdido argumentaba: “Se derrumbó la noche aquella tarde. Y nosotros no estábamos en los ojos de nadie” Para continuar en su clara osadía del dolor, seguían llegando escritores para dar su cuota de legitimidad. Balzac sentencio, en tono desahogado y sublime: “cada mujer de la que te enamoras es una novela menos que escribes» Otro poeta ante lo sucedido y con el rostro un poco conmovido dijo: “Libertad, no conozco sino la libertad de estar preso en alguien cuyo nombre no puedo oír sin escalofríos”. Cernuda siempre lo ha sabido… Esa misma gente, de la que hablas es la misma, de la que siempre hablo yo “Esa gente hermosa que camina sin esquivar la lluvia” Los caminos, tantos caminos dijo Bolaños, como “El camino de los perros, ahí donde no quiere ir nadie. Un camino que sólo lo recorren los poetas. Cuando ya no les queda nada por hacer…

En defensa claro a lo sucedido Los Sufis entre la voz cabizbaja y el suelo como único forma de paraíso replicaron: “Lo único que es tuyo es aquello que no puedes perder en un naufragio” Ovidio reacciono “El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas más tranquilas”. Confucio delibero ante tanta nostalgia quizás: “Antes de salir a tomar venganza cava dos tumbas”. Lichtenberg  llego empático, adueñándose de cada frase, para mostrar un poco de lo suyo, la basto una para tratar de abonar a la causa, si es que era posible. “Se ahoga más gente en un vaso de agua que en los ríos”. Todos ahí, unos más entregados que otros, otros volviendo al tema que mejor les pareciese. Tao te Ching desde su esquina sereno, dando golpes con su pluma en la mano, con su simbología agrego: “Un hombre sin espíritu es como un poso en lodo, nadie quiere beber de él” Muchos se acordaron de tantas comparaciones, por la falta de moral de principios del hombre. Parecía ya un laberinto, como dijo Bertolt Brecht: “Las grandes revoluciones siempre empiezan en un callejón sin salida”. Porque “La franqueza siempre es otra forma de crueldad” también lo dijo otro poeta.

“Que dignidad más asombrosa la del derrotado que no se vuelve cínico” Y así muchos poetas también llegaron a la justa a decir con sus palabras algo que conmoviera la situación, la misma historia, unos tristes, escribiendo: “Triste es morir un día antes del fin del mundo” Tanto como decir: “Se puede fabricar un dios con todo lo que te quise”. Depende,  dijo otro porque “Hay dos tipos de personas: las que buscan a alguien para poder ser ellas mismas y las que buscan a alguien con quien poder dejar de serlo” Era demasiado en tan poco espacio para poder digerir tanto: Vino otro con tono revolucionario y casi gritado, se pronunció: “Nada más íntimo que el dolor, aunque recuerden los juicios malversan identidades”. Uno con tono más suave con la sabiduría del caso, y sin invitar a la fiesta dijo. No necesito invitación porque los poetas son ciudadanos del mundo, sólo diré: “Que en ocasiones hay que pagar un alto precio por lo que no te ha costado nada.” Y estos mismos cuestionaban a los que no habían llegado: “El silencio de los que callan sin guardar secretos no tienen que ver con la sinceridad, sino con el miedo”. Era una fiesta de las letras, de dar puntadas por todos lados, no sabías adonde llegar, adonde quedarte para parecer certero con tus acciones, porque “Hay libertades que sólo alcanzan a vivir en el borde de la catástrofe” Muchos escritores, muchos poetas y una sola vida. Tantas vidas para poder vivir todo. De los labios de un hombre de pelo cano se alcanzó a escuchar al fondo: “Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser otra cosa que la vergüenza de los cobardes” Vaya ser testigo de todo esto, entre risas uno sentencio: “En este mundo todo cambia muy rápido para que alguien pueda tener una segunda oportunidad” Así como los poemas siempre se leen por última vez, cada vez. Y siguieron llegando escritores…



viernes, 18 de julio de 2014

Manifestación de la vida

Me tuve de tu mano el tiempo que duro
nuestra sospecha de amor.
Tan sólo de tus manos, de las manos.  
Manos que son golpes en reposo.
La mano de obra de la letra
El gesto del adiós
El representante del que acusa
La opinión del silencio
El vehículo de la caricia
La reverencia del militar
El cliente de los guantes
El escenario del compromiso del matrimonio
El nido de donde se amamanta la vida
El vaso empírico de la niñez
El puente de los cuerpos
La voz de los horizontes
Otra forma de pedir auxilio 
Otra forma de disciplinar
Una manera desleal de abandonar
La energía de la guitarra
Del piano
Del violín
La mano, escondite de la vergüenza
Eslabón de las historias, de casi todas las historias.
Lo dijo Cernuda:
“manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.”

Ahora nada más la que desgarra esta página. 

Wilfredo Arriola 

viernes, 11 de julio de 2014

Carta en la distancia

Adónde estés, que no sé yo, te escribo. Todo ha cambiado, ya no somos aquellos que amábamos más la noche que al día, sólo por estar pegados a un celular que era el bendito puente de nuestra alegría. Pasaron los años, pasamos a ser dos desconocidos que poco a poco fueron llenando los vacíos que desconocíamos de nuestras vidas. Nos hicimos una maleta llena de ilusiones, como todos o quizás como pocos, fuimos haciendo de la distancia un odio, un pequeño odio que le daba paso a nuestras ansiedades. 

Nos conocimos, nos desconocimos, nos amamos a rabiar, le pusimos la vela a cada uno de nuestros cumpleaños en la distancia, hicimos de cada noche una hoguera, estrenamos risas, cuentos, anécdotas, hicimos tanto para que lo de nosotros fuera eterno. Conocí de ti, tu sangre y sin verla, ni siquiera con tocarle, ni siquiera por tocarte. Apreté los puños en cada beso no dado, le pusiste tu mano imaginaria a mí soledad con sólo un mensaje de buenos días. Yo lo hice y también te toque, y también pinte risas en tu rostro. Qué no inventamos… qué no deseamos… Éramos la capital del deseo, del amor, del compromiso con el fuego de testigo y las manos por si hacía falta una cuota que fuese el testigo de lo que sentíamos. Me enseñaste partes que no conocía de mí, hiciste de mi sentir algo más alejado a lo que yo considere, nunca me sospeche tan perdidamente enamorado de ti, aunque quizás era de mí y nunca lo supimos.

Han pasado los años y no volví amar con la densidad de nuestras ansías. Yo de vos lo espere todo, porque pude darte todo lo que esperaba. El molde de mi sentimiento tenia tu cuerpo. Ese juntarnos y no sólo vivir a las orillas del abrazo que nunca nos dimos, no sé si alguna vez nos lo daremos. Lo cierto es que ya no con aquella intensidad de amor derramado a la inusual cada noche, cada día. De tus letras dependía mi ánimo, vivía sólo con la utopía del encuentro, comía del desgarro de quererte a ojos dilatados, el placer se convirtió en tu cuerpo y de tanto en tanto ese delito de rasgarnos la piel fue rompiendo la membrana del querer.

Han pasado dos años ya, quizás menos o más. Nos cansamos como suele cansarse el amor, las manos no se llenan de vacío y tu constitución pedía a gritos el sentido de la vida detrás de una boca y un pecho unido al tuyo que yo en la distancia no pude darte. No supe como era andar de la mano contigo en un lugar cualquiera, no supe cómo me hubieses pedido que te acompañara al baño, o nunca me pediste, quizás,  que llagase a revisarte el drenaje del baño, o si no andabas para ir a comer algo sencillo, o simplemente acompañarte un café con dos cucharadas medio llenas de azúcar. No nos tomamos la foto que tanto quisimos en un rotulo de STOP, ni tenemos la memoria fresca a la hora del recuerdo al vernos caminando en la playa de tarde, los domingos donde uno no sabe encontrarse. No compramos un conejo ni le dijimos su apocope, o no nos lo dijimos nosotros, como en son de cariño derrochado nos gustaba nombrarnos. Tampoco viste el rotulo que pensé escribirte si algún día venias a El Salvador “acá estoy, te extrañe”. Mucho menos le pondremos la flor de diadema en la cabeza a la hija que se nos escapó tener. No llame a tu hijo por el sobrenombre de la caricatura que me lo recuerda. Tampoco hice el nudo de la corbata que no usaré porque no estamos ni estaremos donde tú ahora estás. Se nos escapó también la plática con tu hermana de su artista favorito que algún tiempo, fue mío también. Se nos escapó la vida y lo sueños, se nos escapó cantar las canciones de Ana Gabriel al lado de tu madre y de vos medio borracha, quizás también de mi si ahí hubiese estado.

La lágrima a veces es fácil ante el recuerdo, porque fue la construcción de un romance que no acabo, pero si empezó, todo lo recuerdo tal cual y de mi latir poco se escapa. Ahora ha acabado tu serie de zombies que tampoco vi contigo, ahora ha acabado el recuerdo intermitente que a veces me unía a ti. Ya no te pregunte de tus viajes a Orlando ni si te enfermaste otra vez, ahora el recuerdo se ha quedado conmigo y las preguntas que me suelo hacer, sólo las responde el silencio y los gratos recuerdos que tengo de ti. La distancia termino con lo que alguna vez empezó. Sé de lo tuyo, de tu relación nueva e intachable, hemos dejado de sabernos por salud emocional de ambos. En algún lugar del pensamiento sabé recordar que si bien es cierto el destino nos pone en el lugar que merecemos, lo nuestro, déjame creerlo así: es un puro acto de injusticia, de lo perecedero de lo que quizás ya murió. No lo sé, de mi lado no diré más de lo que pude sentir o siento. No quiero entrar en detalles que sólo podrían abonarle a la rabia y ansiedad. Sólo quizás que sepas que el lugar detallado que cultivaste sigue teniendo las flores que plantamos, no sé cómo estarán, no visito esa parte de mí, porque me conozco y rondar por sus caminos podría traerme más melancolía que felicidad. Deseo en los lados más sinceros de lo mío, que no dejes de ser feliz que disfrutes del amor, que sueños lo más alto posible para que alcances aunque sea la mitad. Que sigas teniendo hijos, que no te olvides de vivir. Sé que luego de alguna manera u otra sabrás de mí, que el destino procure llegar a conocernos, que conozcamos ojalá los ojos de quién por tres años fue la luz de cada día. Nos debemos un abrazo, nos debemos una mirada sincera, nos debemos tres años en un gesto. 


Todo mi amor.

lunes, 7 de julio de 2014

De esta soledad nadie me salva

De esta soledad nadie me salva. Sé que la madurez se mide ante la serenidad de una derrota, es tirano pensar que los pulsos que me gobiernan se olvidan de sentir. No se puede ser tan cobarde con uno mismo, uno que es temible sentenciador de lo sucedido. Antes que otra cosa suceda, quisiera que no confundieran esta tristeza; si yo la elijo es porque la quiero, porque la siento leal como pocas cosas he sentido en la vida. Para atar cabos acerca del desastre es justo reunir todas aquellas palabras que se prometieron con ojos dilatados, palabras con poca dignidad y hechos ahora ya deforestados. Una realidad confusa, un malentendido hecho recuerdo. 

Antes que el deterioro de mis manos se pula en el golpe fallido, de la pared que me mira o que te mira a ti desde mí. Uno desde la derrota es la imagen destilada de quien penamos. De ninguna manera seria amar, no lo concibo creer que mis venas sean emisarias del reproche continuado del dolor, son más que eso. El fatalismo, las injurias, el separador del último libro que leo, vos con la lágrima derramada desde tu boca. Son varias cosas y yo no soy varios. Apenas alguien que no sabe ocupar nombres. De esta soledad nadie me salva porque la compañía pasada fueron amigos de fiesta, es decir se quedaron ahí, viendo largar lo tirano, los que durmieron la angustia del martirio.

De esta ilegitimidad del sentir nadie me salva, me cruza, se vuelve en mí en estampida, abusa de mis poros, se atreve a tocarme en lo blando, trae la sinceridad consigo, imagínate tú, para que más armas, que te dejen llorando por dentro sabe a polvo de balas. Y esa ilegitimidad lo sabe, me procura. Y yo le estoy creyendo, como le creí a lo inhumano en las tardes de polvo azafrán, a la falsa fórmica de los caminos inseguros. Te creí a vos, vos que no mentías pero es que quien no sabía la verdad era yo. Y eso debo de reconocer: duele, es una batalla perdida en contra de sí mismo, y dormir con quien te derrota es cruel, tanto así que se aprende a convivir, a sacar helechos, acá no hay flores sólo humedad.


Acá hay un rotulo de vendido pero nadie viene en reclamo de lo suyo. De esta soledad no me salven, pero tampoco se queden a darse cuenta de mi desastre. 

Wilfredo Arriola 

jueves, 3 de julio de 2014

Mauricio Vallejo Vive!



Atentamente les invitamos:
Sábado 5 de julio, 3: 00 p.m. (Teatro, danza, poesía, canto, narrativa, testimonios, recorrido, pupusas en comal, etc).


sábado, 31 de mayo de 2014

Soy un caso, un interesante caso

Soy un caso, un interesante caso. Ese ojo de mi foto me lo indica, la mitad de mi labio, una fosa de mi nariz, una ceja que lidera mi parpado y mi cabello a los costados, dan fe que en efecto puedo ser un caso, un inagotable caso… Porque por consecuencia a lo dicho, hace falta por descubrir la otra mitad de mi rostro, de mi vida...

¿Qué saben de mí? Tan poco la verdad tan poco, que amo a Sabina, porque no lo veo y lo tengo cuando quiero, que es otra forma de amar, esa bella distancia de no saber quién es alguien sinceramente, y a pesar de eso amarlo; que coincido que es un amor para salvarme de mi misma.  Que estudio en una universidad local, que la visito casi siempre con olor a tequila, ron y desvelo.
Que tengo un gato que duerme cuando me cuida, que aparte amo bailar cuando la orquesta es la risa de mi madre, que de a poco amo sentirme bella, por la moda, el sigilo, el maquillaje, el semi-glamour acomodado a mi cuerpo de joven ausente por dentro y presente por fuera. Que de hace poco mantengo una relación con un poeta, que digo y él responde, que confieso y él asiente, que devela y yo me asombro.

No como de la manera que debiera, que he sustituido el alcohol por la comida y que cuando el sol quiebra el cristal de las ventanas me dan un poco de ganas de vivir. Pero vuelvo la mirada hacia adentro de un apartamento donde tengo unas vecinas que debo de contentar por mis desordenes musicales al amanecer. Veo hacia adentro, miro mi gato, acaricio con los oídos a Sabina; observo la computadora con la pantalla tenue aun, por el ardor de los ojos, recordándome un paso corto de hace unas horas.  Vuelvo caminando algo lerda, escribo en el espacio pequeño del chat, a ese mismo escritor y replico: “Así es mi vida” (me ha definido tal cual soy, lo que no le ha costado nada).
Vuelvo a ver hacia los lados y nada ha cambiado, nada. Que te describan no altera las cosas sólo las desnuda, aunque saber la verdad tal cual, también devela caminos. Ahora que sé el camino y que sé que tengo piernas para caminar y algo no me deja –me detiene como el miedo-

No existe un dolor que no merezca ser compadecido. Leía hace unos días en un libro de cuyo autor ya no recuerdo, pero me duele y eso siempre estará y no se lo llevara el olvido.

¿Porqué no podemos olvidar el dolor, como olvidamos el autor de cualquier frase? ¿Porque se nos olvida la fecha de algún cumpleaños especial de un ser querido, y no el dolor? ¿Por qué? ¿Porque el dolor siempre está como inquilino?
Debería de notificarle a quien pago la renta de este apartamento, que siento que ya no es mío, que desde hace un día, no vivo sola. Luego reitero: claro, aunque no olvido nunca a Paulo Freire, es el libro que leo actualmente "Pedagogía del oprimido" mientras Freire me mira de reojo, y sabe que estoy, aunque sea a medias, pero estoy, que no lo olvido.

El arte de enseñar puede ser tan inmenso, pero se tiene que abordar de la manera más responsable y quizás para eso estudio… no lo sé, ahora sé poco hay veces que el recuerdo, el olvido y la borrachera no concuerdan, si se miran en la calle no se saludan, incluso ni se buscaran con la mirada aunque pareciesen tan unidos, como suelo estar yo, aunque dentro de mí solo hayan pedazos de la que fui.

Freire lo sabe y mis vecinos deberían de saber también que ya no vivo sola, que está conmigo Paulo y mi dolor, acompañándome con su sigiloso silencio y yo con mi lamentable ruido. En mi aventura que mide una década adentro de sus cuatro paredes, y ahora intuyó ¿Serán estás las estaciones del tiempo? ¿Estás cuatro paredes?  Será que aquí hay invierno, verano, otoño y primave... No primavera ni la termino de pronunciar, es un estado que por el momento no se parece nada a mi vida, porque parece ser un crudo Invierno que hace que llueva ron, sí, ron en mi casa… veo ron por todas partes menos en la botella que lo contiene, esa la veo como un pequeño infierno porque sé que se va a acabar y no quiero siquiera imaginar su fin, es como decirle adiós a mi anestesia y para el dolor no hay nada peor que estar consiente, si, consiente de uno mismo.

Me tomo otro trago y siento que nada ingiero, quizás esté borracha, quizás me he excedido este día, raro porque no es de noche, y de día nada parece perfecto, el recuerdo no puede ser perfecto y quien lo crea tiene mala su realidad. No quiero comer y me veo y siento una extraña sensación de nostalgia de mí. Suena otra canción lo olvido por un momento y canto como si toda mi casa fuera una ducha y nadie me escucha y es en efecto, nadie solo mis fantasmas; creo que hasta ellos se han ido. ¿Qué podría darles yo a ellos? Ni la sensación de ver mi miedo reflejado por ellos, yo en si soy un miedo latente, un miedo que no conoce todavía su final.

Pasa el día no me concentro, esto es un día interminable como quería que fuera cuando empezó todo, no en este momento, que quiero que sea rápido, fugaz, se me es imposible concentrarme. Y la auto conversación no me da. No me da analizar ciertas canciones que amigos con su fina sutileza me invitan a escuchar, a esta hora hasta Silvio me parece pesado, también el cielo y el inédito color de mi recamara. Todo gira, los vértigos se apoderan de mí como cuando sentí las contracciones emocionales de esas mariposas que le llaman, estúpidas emociones. No es día inteligente, la etiqueta de ron ha mentido con sus indefensas indicaciones con etiqueta  parafernalia. La Resaca no es así, perdón la borrachera porque lo sigo estando. ¿Qué lujo puede ser esto de mentirle a la razón? Bueno la he engañado o me he engañado, qué importa ya… Soy un testamento que no conoce a su muerto porque me gasto lo inútil que puedo dejar, si es que qué se puede dejar algo.

Recapacito y pienso en Gustave Round si todavía tendrá sus labios y ojos cerrados, o peor aun si tendrá todavía su dolor cerrado a la ilusión de salvarse, no lo sé… pienso en Cortazar pero recuerdo que ya no tengo espejo adonde mirarme y por ratos dudo de mi rostro. Suspiro y recuerdo a Neruda y mi gato me recuerda a él, más que él mismo, será por mi amor a los gatos tiernos e indefensos, como creo estar en este momento. He pensado mucho, quizás no esté ebria solo del alma.

Si he sido feliz alguna vez ha sido con la felicidad vista en los demás, nunca a costa mía. Cuando le ame se le olvido hasta su nombre… no puedo imaginar y creer pensar que se acordara ahora del mío. 

¿Vaya qué hacer ahora? Los tiempos que he perdido no lo encuentro ni recordando. Silvio, maldito Silvio como apareces con tus frases: “Ya no te espero, porque de esperarte hay odio” Y si eso me pasa, este día ha sido dedicado a otra cosa que no sea la felicidad, este día ha sido una marcha pacífica en contra del amor aunque de pronto se escuchan balas, gas lacrimógeno, y en las paredes de mi alma hay pintadas que dicen: “ Ya no te espero, porque de esperarte hay odio” Estoy caída peor que el muro de Berlín peor que ver siempre cada vez, solo hora de mi móvil sin ningún mensaje, ni siquiera de invitación a juegos que nunca jugaré en mi vida. Pero… ¿tendré vida? en realidad ¿tendré vida? Esa botella no se ha tomado sola y lo cristalizado de mis mejillas dicen que lo estoy. Hoy fue un día adelantado de infierno, ya no le temo más, que venga lo que sea.


“No voy a negarte que has marcado estilo /que has patentado un modo de andar/ sin despeinarte por el agudísimo filo/ de la navaja de esta hespidita ciudad / sabías hacer turismo al borde del abismo…” -  Gira el esférico del volumen y cualquier cosa parece poca en la hora del desamor. 


Wilfredo Arriola 

lunes, 12 de mayo de 2014

No es ella en la pérdida hora

No es la palabra la que habla
cuando la ira amenaza la lengua.
Miserable es quien con profano don
hace del idioma un fantasma sembrado en la memoria
del que lo pena hoy
y en cada recuerdo de estación.

Esas palabras que son un crematorio del ego
en tantas bocas de infierno.
Tú, como lamentable acopio
de la sonoridad desdeñable.
Que los dioses inasequibles
perforen tu tormentosa insensatez.
Que te llueva después de los diluvios
que tu balsa sepa de naufragios
Así como yo supe de tus cianuros
en la perdida hora de los insomnes.

No regreses del lugar donde partiste
ya nada es igual.

El recuerdo solo nos sospecha.

Wilfredo Arriola  

jueves, 10 de abril de 2014

Wilfredo Arriola en Circulo de Poesía




Wilfredo Arriola fue publicado en la prestigiosa pagina literaria mexicana Circulo de Poesía, como nuevos poetas de El Salvador, una selección de poemas del autor hacen cuerpo en la entrada de esta nueva publicación del poeta salvadoreño, visitala en en enlace de arriba . 

miércoles, 9 de abril de 2014

Antonio Gala. El temblor de la palabra

                                                    Muestra poética de Antonio Gala  



“El amor no es necesario entenderlo, es necesario sentirlo. El amor es una necesidad o no es nada” Con una soledad elegida, Gala hace de la palabra una ceremonia en su libro Poemas de amor, una reunión de lo más intimo del autor, una confidencia según sus propias palabras en las líneas de antelación. Once libros de poemas se reúnen en esta antología para mostrar en si todos sus escenarios, época, sentimientos derramados en cada uno de sus versos.

Gala  de origen español, ha incursionado en varios géneros de la literatura: La poesía (Enemigo Intimo –premio Adonais), el ensayo, el guion televisivo (Si las piedras hablaran, Paisaje con figuras) el relato (Solsticios de invierno) la novela  (El manuscrito Carmesí- premio Planeta) entre otros. Ha sido privilegiado con el premio nacional de literatura (España), Premio Nacional Calderón de la Barca, entre muchas preseas más. Sus obras han sido traducidas a las lenguas más importantes por su bagaje literario.
La poesía de Gala más que versos de comunicación son el saber de su larga vida por la literatura, quien a sus tanto años aun no sabe descifrar con exactitud  ¿Qué es la Poesía? ¿Para qué sirve la poesía? ¿En qué lugar se encuentra la poesía? Habla que nace de la poiesis platónica, del arte de su creación y una construcción de forma líquida que se acopla según el terreno, cada espacio de la poesía de Gala muestra la sensibilidad que ha transcurrido en ese momento, que a lo largo de la antología responde a cada una de las preguntas formuladas al inicio de este texto, afirmando su idea en cuanto al género más bello de la literatura.

Como en Enemigos Íntimos donde muestra los ojos de su adolescencia, su periodo reflexivo de cómo abordar el amor “No somos dueños del amor: amamos lo que podemos, pues la muerte y el amor no se escogen”. De once poemarios el autor extrae la parte más simbólica, la que más le arde y la que dispone contar a los literatos, cabe mencionar que cada título es la cara donde se fraguan los versos, donde Gala acude, como quien acude a una cita de amor y nos cuenta lo más relevante según su criterio. La Acacia  es el tercer poemario del libro, como orden cronológico de su vida los aborda. En el trata el lado oscuro del sentimiento, del amor en sí, que resumo con una frase de su último libro Los papeles del Agua Todo lo que me importaba se me ha acercado sólo para decirme adiós” Bajo la sombra de la acacia mira transcurrir todo lo que se le fue quitado, lo que ignora que sabe, lo que tuvo, y que siempre tendrá… todo el pasado habita en su memoria, la que no tiene caducidad.

Valverde 20 “Solo aquello que amamos es capaz de decirnos quienes somos, y hay quienes se enamoran de solo una palabra y quien se enamora de unos labios cerrados.” Un poemario lleno de vida, lleno de un lugar desconocido al que nunca se ha asistido, y, sin embargo, se conoce todo. Baladas y Canciones Un poemario que según las voces que lo acompañan llegan a darle un matiz muy significativo, pero no impelen a una etapa clara de su vida, lo deja todo y busca entre canciones y baladas, dejar ver lo que le aconteció en su momento.

 La deshora  “¿Qué queda pues? Tendemos las miradas como un puente y no hay rio que cruzar. En la altamar estamos: de nada sirve andarse por las ramas  ya no hay árbol sin nombre. La esperanza reza su papel distraído como una prostituta”  Uno de las partes más ricas en metáforas, símiles, imágenes que nutren la atmosfera de los poemas con toda los elementos donde fue escrito, un paso muy categórico de su vida. Meditación en Queronea parte de la pugna de Filipo II de Macedonia para dejar en libertad a Grecia que quedo bajo muchas tendencias macedónicas. El lado del orgullo, de la meditación tal cual lo afirma en el rostro del título, la versatilidad de los poemas expone las influencias de este poemario.

Para Mirta –Sonetos Barrocos El lado donde el autor pone al descubierto su trato con la métrica, y nos regala una selección de los poemas de más latir, las mas prófugos, mostrados en este ramo de sonetos, tal cual sucede en Sonetos para Zubia, Gala se aferra al rigor del soneto, e impone su estilo haciendo de la nostalgia algo más puro “ Sumisamente inclino la cabeza/ no sé si para el golpe o para el beso/ no sé si para el gozo o la tristeza” o “No, llorar ahora no. Solo te pido: /Si tienes que mentir, hazlo en otoño, /cuando el verano acabe de cantar”.

Testamento andaluz Radica en 24 poemas, Antonio descubre el trato a la hipérbole, “Y fui feliz catorce días”  y atraca luego “No seguidos”. Testamento andaluz sufre los parajes más conmovidos de Gala “Aun eres mío, porque no te tuve, Cuánto tardan, sin ti, las olas sin pasar” Nótese una voz femenina durante los versos, ejercicio que Gala acostumbra hacer, hace hincapié a la versatilidad de sus formas, como en su última novela Los papeles del agua, donde su voz transcurre en una voz femenina, no obstante en esta  etapa literaria que vive acude con frecuencia, su estilo surca esa línea. Y por último Tobias desangelado  un libro todavía en proceso a la hora de la edición del libro Poemas de Amor, versos que fueron en lugares donde se encontraba, robando ese tiempo para consigo mismo, México. Madrid, Bangkok, Moscú, Saint-Malo, Budapest, Hong Kong y  varios lugares donde se coló en ese aire ajeno, para ponerlo en estas últimas líneas, tan de él, tan de todos.

“El niño que fui a solas, sigue temblando en mi” Se declara Antonio Gala, como un ser literario que entiende la literatura como un plano claro de vida, en el consigue transformar las mismas emociones con las cuales fueron escritas, tal lo dice Pere Gimferrer – Quien de verdad es poeta nunca deja de serlo – Y a lo largo de estas páginas, he conocido la faz más clara de Gala, no solo son poemas de amor, si no el amor en la literatura, una verdad sin respuestas, más que la verdadera respuesta en sí. ¿Recomendarlo? A ojos cerrado, y con el corazón temblando en la mano, por mi, por la literatura y por todos, y por este amor que dejo al descubierto en mis letras.

Detrás del personaje polémico que esconde Gala en sus entrevistas, es la intimidad que todo escritor requiere, aposto mucho en publicar lo mejor de sus poemas, aposto por cierto su casa, su recamara, su asiento de al lado en sus viajes, sus ojos de poeta ensimismado, aposto entrar en nuestras vidas de lectores, aposto su respiración, adonde cabe toda su poesía.



Wilfredo Arriola

viernes, 4 de abril de 2014

“En este oficio no existen oportunistas. La verdadera literatura permanece en la historia”


Entrevista a Mauricio Vallejo Márquez, poeta, cuentista y ensayista salvadoreño




Mauricio Vallejo Márquez  (San Salvador 2 de diciembre de 1979) poeta, narrador, ensayista y periodista. Licenciado en ciencias jurídicas, con estudios en Comunicación Social. Miembro de la generación de postguerra de El Salvador. Actual coordinador del suplemento 3000 del Diario Co Latino. Estos datos forman parte de un ramillete de títulos de este polifacético escritor, que se ha dado la tarea de responder con soltura desde su concepción de poeta y con la radicalidad también de ensayista.

Para conocerle más a fondo y enterarnos un poco del pensamiento de Mauricio Vallejo Márquez, hijo del poeta mártir Mauricio Vallejo Marroquín. Vallejo nos  deja conocer un poco de su intimidad y nos muestra su contundencia a la hora de responder, que siempre descubre un camino nuevo, en el cual surcan los espacios de la palabra y de la poesía.

El autor de Bitácora alegre y sagaz pone en manifiesto sus raíces, contempla desde su perspectiva sus puntos de vista de la literatura, del arraigo que tiene a sus letras y los detalles que conforman una vida. La patria, el odio, el sentimiento, sus autores más intensos, su ideología, son los puntos que hacen más interesante a este literato salvadoreño.

Una entrevista que revela los datos que nunca había respondido y que frente a frente con la pregunta, responde como solo un artista lo pudiera hacer. Autentico y descriptivo el poeta abre el umbral de su arte. Mauricio Vallejo Márquez argumento de esta manera:


¿A que le tiene miedo un poeta?

A las sombras que nos habitan. Esas sombras que no nos permiten ser nosotros mismos. Quizá ese sea el primer temor, luego hay una fila larga esperando, que un día puede convertirse en poema. El poeta termina sosteniendo entre sus manos el miedo y lo inmortaliza en algún verso.

De su infancia ¿Qué recuerda cómo poesía?

¿De mi infancia? Sería más justo decir de la vida. Creo que todo, los pasos de los adultos entre las sombras cuando aún pretendíamos dormir, los aromas que parecen siempre estar y tener la misma edad, el viento que a veces se vuelve imprudente para hacer ola el cabello, el árbol de nance en la casa de mis abuelos que a pesar de ser desarraigado siguió dando sombra, la calle de tierra en Tonaca que se convertía en río el tiempo que duraba la tormenta. No lo sé. La poesía en sí no prefiere conceptos ni teorías, sencillamente es y permanece, sin edad aunque avance con nosotros, porque siempre volverá y estará. La poesía habita el kairos.

¿Le quedan deudas pendientes con la literatura?

Siempre estaré en deuda, aunque quiera saldarla. No alcanza la vida para darlo todo, aunque lo procuremos. El detalle será que logre saldar a algún lector y que este desee seguir devorando algunos de mis escritos. Eso sería suficiente. Pero, igual que cualquier artista deseo seguir produciendo y teniendo el temple para distinguir si esas obras merecen ser compartidas con los demás o continuar en esa lucha de corrección y de búsqueda como sucede en la mayoría del tiempo.

¿Ha conocido el odio en esta vida?

Nadie me lo ha presentado, pero ahí está. Anda en las calles, en las casas, los trabajos, incluso en la política. Ese odio sin razón o con sus razones, como el odio que tuvieron los asesinos de mi padre. Aunque el odio esté presente no creo que sea lo justo tenerlo como adorno en el pecho, nos hace menos. Sin embargo, la gente decide si le da puesto o simplemente lo ve pasar por la calle. Yo prefiero tenerle distancia, si me unto de él, seguro no tendré buen futuro.

¿Ha conocido la libertad en la poesía?

No se puede habitar en la poesía sin libertad. Es el detalle que despierta el verdadero sentido creador. Una libertad inducida o controlada por los límites que te da el talento, el estudio y la práctica... Además de un buen detector de errores para distinguir entre lo que es poesía y lo que no. Digamos que a veces, no lo voy a negar, he caído en el libertinaje. Me pongo a escribir sin medida y eso aunque resulte positivo, sino le pongo límite termina volviendo más lenta la depuración... sobre todo cuando tienen que ser temas que no son propios. La libertad es lo que nos da autenticidad, nos dice a nosotros mismos: somos.

¿Qué le ha dado  más a la poesía, el comunismo o el socialismo?

A la poesía todos les dan en la misma medida. Creo que la reflexión sería más adecuada al decir qué han recibido estos sistemas de ella. El comunismo recibió muchas flores, hasta Stalin tiene bandera en ella gracias a Neruda, y de vez en cuando han bailado ideólogos, sucesos y más. Es aquí donde se añora esa utopía y se procura, y él poema a veces resultó el causante de una revolución o un poeta como José Martí. En fin el poeta es un idealista, ¿por qué no se comprometería con un ideal tan grande? Ahora vámonos a lo otro, el socialismo. Algo que es distinto, porque el comunismo es un ideal, aunque se represente como un sistema. En cambio el socialismo sí es un sistema y podemos verlo con claridad en muchos países o en las acciones que tienen. El socialismo ha permitido el cultivo de las artes, pero en algunos momentos se ha convertido en su escaparate. No hay ser que no tenga ideas políticas y definirlas y mostrarlas en un poema es la opción del poeta. Si él lo hace, qué bien... y si no, igual. Es su libertad. Merecen ambos el mismo respeto. En lo personal soy un hombre de izquierda y si considero necesario mostrarlo en mi trabajo literario lo haré sin dudar.

¿La literatura es una catequesis? ¿Qué enseña, si lo es?

Enseña la vida, la historia, todo. La religión llega a afirmarse en los individuos porque existe la letra. Sea ficción o no es lo que afirma un pensamiento, una idea o un hecho. Si no hay literatura no hay testimonio del ser humano. La palabra es vida, por la tanto la literatura más que una catequesis es el oxígeno de la humanidad, su refugio y su escape. La literatura nos enseña quienes somos, quienes fuimos e insinúa quienes seremos. Todo depende de los ojos que la leen y que la observan. Algunos le rinden rito, otros la ven como herramienta y los elegidos la observan y aprenden de ella.

Antonio Escohotado dijo “Aprender a morir es aprender a saber “¿Usted está de acuerdo con eso?

Es su opinión. La mía está lejana. Aceptar a morir, sólo nos prepara para lo irremediable. En cambio vivir, aprender a realmente vivir tiene que ver más con aceptar el presente y tener la certeza que todo habita en este: pasado y futuro. Viviendo ese presente como debe ser vivido, con intensidad, con valores, con esa cuota de buscar la perfección consciente de nuestra imperfección. Sencillamente vivir para saber y saber para vivir, porque nunca es lo mismo. En el caso de Escohotado tendrá sus razones, seguramente al reflexionar su muerte aprendió mucho.

¿Cree en la inspiración? o ¿es la excusa de los oportunistas?

¿Cómo te enamoras? ¿Acaso no es algo inesperado o la planificas? La inspiración puede llegar, y como el amor puede crecer y cultivarse, así sucede con la literatura. Decides amar y en esa decisión vas encontrando el camino para mostrar el afecto, para remarcarlo, para insinuarlo. Ese mismo trato tiene la hoja de papel o el monitor de la computadora que va recibiendo toda esa pasión en palabras. En este oficio no existen oportunistas, los que llegan se van con el tiempo. La verdadera literatura permanece en la historia, no con premios amañados o con el espaldarazo del amigo. Sino que con la verdad, como el buen amor, simplemente llega.

¿Ha pensado alguna vez en su legado como escritor?

Más que en el mío, pienso en el de mi padre. Me apena que no he podido divulgarlo en la medida que lo merece y que el tiempo nos está comiendo. Y esa reflexión me recuerda que yo también debo seguir produciendo y mostrando mi trabajo. No sé si dejaré un testamento literario o si toda mi obra merezca ser considerada mi obra. Sólo quiero tener la oportunidad de compartir lo que el tiempo decida que comparta. Porque llegada la muerte no creo que me preocupe tanto, tendré otros intereses.

¿Se considera parte de una generación literaria?

Bueno, así dicen. Pero en la realidad tengo mis dudas. Primero porque con los que llaman generación de posguerra tenemos diferencias sustanciales, soy de los menores, mucho menores en edad y tengo otras temáticas e intereses, pero tomo a bien que me hayan incluido, eso te da algo de identidad. No somos islas, aunque querríamos.  Luego, con los escritores de mi edad que se ponen en otra generación tenemos aún menos cosas en común. Quizá me definiría como de posguerra porque mi infancia la viví en la guerra, con persecución, con familiares mártires (como mi padre) con la conciencia de que mi apellido me relacionaba con la revolución y que eso era suficiente para que la guerra no se aparte de mí; al contrario de la mayoría de mi generación que fueron espectadores de la guerra. Pero todos la sufrimos de una u otra manera. Eso nos hermana, la poesía siempre es otro camino.

De los autores que ha tenido el placer de leer ¿Quiénes merecen atención?

No voy a ser hipócrita y te voy a decir uno en particular. Mi verdad será diferente a la que tengo otros u otras. Tengo mis lista de autores, que admiro y mucho, pero un verso puede anular cualquier juicio. La tristeza de César Vallejo siempre la deben de conocer, porque es una tristeza hermosa y que cabe en palabras altisonantes. La hidalguía de la emoción en la lírica de Luis Cardoza y Aragón son fundamentales para saber que el ritmo puede crear una corazonada. La melancolía de las metáforas de Pablo Neruda pueden hacer que pintemos versos aún en la oscuridad. Y mi lista podría seguir, siendo injusta por pretender darle justicia a todos. Lo importante es que le demos atención a los escritores que el tiempo se encarga de sostenerlos, los clásicos, los iniciadores de escuelas y estilos. Sin dejar pasar a los actuales como Benjamín Prado o Raúl Zurita y el siempre sano Ernesto Cardenal. Así como tener ojos para los que van surgiendo y no vedarles el camino por mezquindades o incomprensión.

¿Qué le debe a la patria?

Ese concepto me inhibe. Porque la patria se ha vuelto impersonal y algunos prefieren decir país o compatriotas en el mejor de los casos.  Pero tomémoslo a bien y digamos que la patria merece lo mejor de uno, porque está en su seno, porque nos permite convivir entre muchos  más. Y nos niega, teniendo la soltura de convertirnos en apátridas. Mi deber con la patria es escribir. A ver si mi ofrenda le resulta como la Abel o la de Caín.

Si tuviera la oportunidad de ver a su padre de nuevo ¿qué fuera lo primero que le dijera?

No tendría palabras. Lo vería de frente, me encargaría de verificar su rostro, de compararlo con las fotografías, de buscarme en él. Y sí al tener la certeza que es ese Mauricio Vallejo que conozco solo por historias, me acercaría y no tendría ojos para verlo porque le daría un abrazo procurando devolver el tiempo en que ya no fue posible que estuviéramos tan estrechos. No habrían palabras, sólo gestos, llantos. Y el pausado trajinar del pecho entre sollozos de alegría. Quizá después de sentirlo nuevamente diría: papá.

Mauricio Vallejo Márquez ¿Con qué personaje se identifica más? El poeta, el narrador, el periodista, el humano, la persona de élite, el amigo…

Digamos que persona a secas. De esas que les gusta hacer muchas cosas y que no puede renunciar a quien es. Una persona que a ratos es poeta o narrador, pocas veces periodista (aunque sea de lo que más vivo) pero hacedor. Porque así es el sentido de la vida: hacer. Los nombres sólo son para identificar los hechos u acciones, nada más.



CINCO (Apuesta)
Mauricio Vallejo Márquez

Ahora que sobre la mesa
solo queda la silente baraja
y el rumor de algunos dedos
paseo con mis ojos los surcos duros de mi rival ,
los párpados caen
y mi mano vacía.
No queda más de valor para apostar
sino la vida.
Despacio y como arrullo arrojan dos cartas.
Quedan tres, pero detiene su pulmón.
Apenas tiene frío y sólo hay un sol en la mesa.
Ya quiero cambiar mi reina con sus ocho espadas,
que todo un ejército acampe rojo y con banderas
pero no este 2 de corazones ,
sin escala ni color
solo pareja
y a mi rival se le escapa el honor por la frente .
Juego la mesa y la vida,
él un ruido con su hombría
antes de darme la mano
resignado .




“La literatura nos enseña quienes somos, quienes fuimos e insinúa quienes seremos.”
Mauricio Vallejo Márquez


por Wilfredo Arriola

viernes, 28 de marzo de 2014

Antología de poesía joven de El Salvador "Invisibles" (Wilfredo Arriola)

Imágenes de la presentación de "Invisibles. Antología de Poesía Joven Salvadoreña", en la Feria Internacional del Libro de Venezuela, FILVEN, 2014. Por Editorial Pirata Cartonera donde fue incluido el poeta Wilfredo Arriola 

 Antología Invisibles editorial Pirata Cartonera fue incluido el poeta Wilfredo Arriola

Imágenes de la presentación de la Antología Invisibles FILVEN Venezuela 2014


Muestra de los ejemplares Antología Invisibles poesía joven salvadoreña 

lunes, 24 de marzo de 2014

Generación de los 90 Lunáticos El Salvador - En versos (poetas de la posguerra)



Lunáticos es un libro donde se dieron cita los poetas del noventa. Cada uno con su propio estilo, con cada uno de sus versos muestran que siguen de pie, a bordo de la poesía de su época y de está que también es parte de ellos. En esta entrada presentamos una breve recopilación de los versos más intensos de cada autor.

·         Alex Canizales
     “día y noche los televisores
      deciden disfrazarnos el mundo”  de  LIBERTAD DE PRENSA
     “ella es como una hermosa flor
      en el vaso de vodka” de ELLA DESNUDA

·         Pedro Valle

“A deshoras / el poeta deshoja sus recuerdos / se encuentra en cada palabra”  de POETA/2
“La gélida noche / es solamente / una casa grande /donde alguien escribe / un poema olvidado “  de POETA/2

·         Susana Reyes

“El perro ladra y en su lenguaje / conversa con mis humillaciones”
de ÁLBUM DE NIÑAS CON ABUELA
“Ninguna calle dijo nada de su nombre / Ninguna calle se reconocía a si misma”
de DETRÁS DE LA NIÑA DE LA FOTO
“La ciudad observa /conoce el vacío  y el dolor de lo perdido”
de DETRÁS DE LA NIÑA DE LA FOTO


·         Noé Lima

“ese reloj tiene tatuado el pulso de nuestras huellas” de  LAS HUELLAS QUE AMAMOS
“las huellas son eso
el canto tenue de tu nombre que reposa en cada roca”
de LAS HUELLAS QUE AMAMOS



·         Lya Ayala

“ no sentiré más su silencio en mi boca
porque el tiempo  del alma es sin tiempo
porque el tiempo del cuerpo es una gota”  de MONTAÑA


“solo tú curas aquella herida
La batalla del mar contra las rocas” de MONTAÑA

“quiero que mires la tarde
dentro de mis ojos ” de NACIMIENTO

“el hueco infinito del alma
Presiente el aroma del agua” de BLANCO


·         Jorge Galán


“Alguien puso unas semillas en mi mano:
treinta árboles,
un bosque cincuenta años más tarde” de MINIATURA ASOMBROSA

“el orgullo no existe en estas calles,
La cabeza solo se levanta para caer,
Lo único que necesitaba era su cuerpo, y su cuerpo
Jamás había sido más suyo ese instante” de UN NOVIO

·         Jennifer Valiente

“hay gemidos que me atormentan
Sobre cada cama que mi piel toca.
Si tan solo me dijeras
cómo  aullan los perros en la noche…”  de 6:00 P.M

“Pero puedo decir te quiero
así que
deja de apoyar ese puñal en mi garganta
Y atravesarla de una vez “   de 10: 00 P.M.


“nada vale la lágrima en esta hora
en que el cielo sangra moribundo” de POSTPOESÍA



·         William Alfaro


“-la muerte era la vida entera- habían libros rotos
y  papeles dispersos
puertas y ventanas abiertas”  de POETICA IMPERFECTA


“faltaba la primera luz del aire
tu nombre pronunciado por el viento” de LLEGADA

“ella saben más que yo, como por ejemplo
Hacerme creer que estoy equivocado” de EL ROSTRO DEL ANTÍPODA



·         Carlos Clará


“un lenguaje invisible que enfurece a los espejos
una frontera donde los nombres desordenados
caen como la lluvia “  de CUARTA REVELACIÓN DEL NO RETORNO

“serias la risa
la fruta de un bosque alucinante
el leve destello serás de los pájaros en desbandada”  de OCTAVA REVELACIÓN DEL NO RETORNO

“ No importa para los poetas el día cualquiera, la herida soñada
La noche escogida, la ira silenciosa. “ de  A FRANCISCO RUIZ UDIEL



·         Rainier Alfaro Bautista

“ Yo vine a buscarte
anónimo
presuroso
y silente
bajo la ceniza de otro viento ” de A TODOS LOS DESAPARECIDOS



·         Élmer  Menjívar

“esas ganas insolentes de hacer crecer en mi mano tu deseo”  de TENÉ CUIDADO

“Te propongo un alma como la mía:
insomne, distraída, impuntual,
rebosante de excusas y decepciones” de PROPUESTA



·         Carmen Molina Tamacas


“ No pidas ni
(por favor)
que detenga mis ganas
de arrancarte la impaciencia”   de  NÚMERO DOS

“ (Tu lengua
encuentra mi inocencia
-desnuda y perdida-
lo más puro que tengo ) de NÚMERO TRES


·         Alfonso Fajardo

“Amo tus gemidos más que las liturgias,
Mido mi grandeza a través de tus ojos,
Prefiero tu ombligo a cualquier bandera”  de II LULÚ

“Sé tu nombre y no lo pronuncio:
me basta tu imagen en el día impecable “ de II LULÚ


“ Yo y mi otro yo suben
a los estadios del silencio donde la paz reina
como el vientre de una prostituta “  de NEÓN PRIMITIVO

“Unir
-Aunque sea la fuerza –
la mano izquierda con la derecha
para que juntas
lleven el agua
a la boca del sediento”  de COMIENZO



·         Eleazar Rivera

“Me gusta entrar a las fiestas y a los festivales a los que nadie
me ha invitado”  el CONTRAHOMBRE

“Los poetas mayores callan, mientras aprenden del silencio” de
LOS POETAS MAYORES

·         Erick Chávez Salguero

“ahora comprendo la sangre que me habita,
esta sangre compartida que me amarra a sus venas” de  SOLEDAD SANGRANTE  III

“Es de noche
El agua tiembla en los ojos sin sosiego” de SOLEDAD SANGRANTE II



·         Luis Angulo Violantes

por piedad a ti
por el aire de repente
por ti
deberías pensarme
in/halarme
para que sobren los pretextos” de …ALEGRIA…



“Aunque sea un breve instante
muere por favor
q necesito vivir”  de …ALEGRIA…


“corro
y busco
huyo
llego
y quiero encontrar
encontrarte
encontrarme” de …(ONCE)…

“inventatehh
Porque si te invento yo
Tendrás q vivir en esta página
Y no llegaremos al tiempo al café” de  …(ONCE)…


·         Paola Lorenzana

“ Somos un – sin final – y un – hasta  a saber cuándo –” de MAÑAS Y MAÑANAS

“ Somos el mar que se mece en la hamaca”  de MAÑAS Y MAÑANAS

“ Te lloró la tarde mientras los demás miraban
Mi sol,
Mi luna
Mi lluvia
Mi arcoíris
Y sigo pariendo las palabras “ de REPENTINA 13



·         Mariela  Benítez

  “Encerraré tus besos
    tus manos en mi cuerpo desnudo”  de JUSTICIA

“Quiero escribir en MAYÚSCULAS
que te abandono totalmente
pero en mi estado carnal, puede que regrese a mi
y te llame” de TE ABANDONO

·         Danilo Villalta

“La última foto de mi vida
se ha manchado de recuerdos
de viejas cosas
de distantes amigos
de amores que no fueron”  de  II

“Somos los que nunca nadie entiende
Porque enamoramos en silencio”  de SOMOS

·         Mauricio  Vallejo Márquez

“¡Vuelve amada e inunda todo de de ti.
Que buena falta le hace!” de AMADA

“Pasan los años y no avanzan los días
Y ahí queda ese futuro incierto
Como una sonrisa fingida pero hermosa”  de INSTANTE

“ La ausencia de tu voz
gasta mi pose erguida
me cala tan hondo
con un dolor desmedido,
hiere mis ojos
y no te figuro más”  de AMADA


·         Rafael Mendoza López

“Cuando tu corazón se abre
no hay balcón donde quepa mejor la madrugada” de 5:00 A.M



·         Roxana Méndez

“Acércate, ahora que te llamo,
no dejes pasar
este minuto largo en que te nombro” de CONDENACIÓN

“ Es noviembre. Hace viento
Y el viento dice nombres
que quisiera callar” de VIENTO DE NOVIEMBRE


·         Claudia Meyer
“Se sabe que la ausencia es capaz de borrar el tacto”
“El encierro es mi castigo, el laberinto soy yo”  de HE DORMIDO A SOLAS, MÁSTIL SIN CIELO
“Me pesa la memoria, laureada de tragedias
apenas herida la alegría “ de SOL (EDADES)
“Necesito dejar de llenar mis plantas con lo rocoso
Con su latente recordar de fijeza” de TIERRA
“Yo debí de ser pájaro, tengo un alma de viento
que se retuerce en estas losa de arena”  de TIERRA



·         Pablo Benítez

“Que ocupen mis habitaciones
Esas extrañas nubes sin forma” de VII
“ Yo amo la risa de mis muertos” de RÉQUIEM



·         Mayté Gómez

“Nací con una lágrima
clavada en el pecho
Con firma de ausencia”  de NACÍ DESPUÉS QUE TÚ

“En esta cama solo quedan
Las lágrimas… Masturbándose con el recuerdo” de ESTA CAMA




Selección de versos por Wilfredo Arriola