sábado, 1 de octubre de 2016

La misión de la poesía en todo tiempo. Ser como todo arte una respuesta a los problemas del hombre y la sociedad - Entrevista de Wilfredo Arriola al poeta Velis Tobar

La tarde es amenizada por las letras del poeta y crítico Alfonso Velis Tobar. Con su tenaz voz muestra con tesón su amplio argumento literario, sus opiniones, su manera tan lúdica de ver la actualidad literaria salvadoreña. Nació en Apaneca, El Salvador, 1950. Es académico de las letras,  poeta, escritor e investigador de la Literatura  Salvadoreña e Hispanoamericana. Profesor de Literatura (Universidad de El Salvador, 1984) y Master en Artes (1996, Literatura Hispánica, estudios de Historiografía Literaria y métodos de investigación, Carletón University, Ottawa, Canadá donde fungió como profesor e investigador. Ha publicado poesía, ensayo y crítica literaria en Revistas literarias nacionales y extranjeras. Obtuvo mención de honor  con “Las Estaciones y otras cosas” en los “Juegos Florales de Zacatecoluca” (El Salvador) en 1981. Acreedor a “Moneda de Bronce Dorada y Diploma al Mérito” como triunfador en tercer lugar en la “The North American Open Poetry Competition”. Forma parte de la Antología “Beyond the Horizon” (“Más allá del horizonte”) titulada “The Sound of the Silence”. Otras plaquettes de poesía: “Desde un Cuerpo de mujer” (1983 y 2006), “Poesía colorada” (1985, junto con el poeta  Joaquín Meza), “Los días y la Guerra” (Poesía 1979-1990). “Poemas de exilio” (1987), “Diario de un poeta desesperado” (1990- 92), “Palabra Ardiente” (2007-2010), “Poemas en prosa”. (2005) Su poesía ha sido traducida al Inglés por  Tamara Crespín, Phd. Western Ontario University. Actualmente  trabaja en estudios sobre el proceso histórico crítico de la Literatura Salvadoreña.
Es sobre tantas cosas poeta de la vieja escuela pero siempre con algo punzante por decir que lo convierte en contemporáneo, ameno, intrigante, dueño de todas sus palabras; su juicio de intelectual lo avala. Con el lucido recuerdo del pasado como trinchera para desafiar siempre la realidad, su realidad expuesta en cada uno de sus poemas, en paralelo a ello el basto material inédito que en futuro podremos apreciar como un excelente aporte al presente literario de nuestro país. Velis Tobar tuvo la elegancia de conversar en una de estas tardes colmadas de incertidumbre, con este servidor que tuvo a bien hacerle una serie de preguntas, que el poeta con su mirada profunda y lengua depurada supo contestar a su peculiar manera, a continuación un panorama que dan fe de aquella tarde.
P- ¿Será la poesía contemporánea una respuesta a lo que se vive en nuestro país El Salvador?
R-La poesía no puede ser salvadora  de esta realidad dolorosa que vivimos, después de un conflicto armado  donde la poesía misma se integró a la lucha por la liberación nacional. Claro dentro de esta lucha de clases que enfrentamos ella contribuye a ese cambio con su mensaje a favor del pueblo. Por ello la poesía debe tomar postura moral,  esperanzadora dentro de esta desesperanza de frustraciones sociales en este periodo de postguerra. Esta inseguridad ciudadana como consecuencia de una crisis económica, desintegración social que enfrentamos. Si queremos salvar al país de esta crisis, tanto los que hegemonizan el poder económico,  político y aquellos donde radica la fuerzas de trabajo debemos acceder a ese cambio en beneficio de una causa común para todos, creando fuentes que contribuyan a ese desarrollo del trabajo bien remunerado, para erradicar el hambre y la miseria, alcanzando niveles mejores de vida. Con derecho a la educación, la salud y al goce de  la cultura y a una vejez digna como país civilizado. Pues la riqueza y el bienestar de unos es la pobreza  de otros que caminan desesperados. Aquí sálvese quien pueda ante esta violencia que padecemos, ante los ojos  la noticia sensacional de ser catalogado un país violento en el mundo. Por ello la respuesta de la poesía contemporánea debe criticar todo mal estado de cosas.  Esa respuesta debe ser toda una facultad creadora donde la poesía no pierda esa esperanza, esa magia, esa fantasía lo fantástico de inventar una realidad utópica, esa imaginación al servicio del cambio, por la felicidad de nuestro pueblo, ya lo bastante sufrido, mangoneado por las clases más pudientes. La poesía como una forma de la conciencia social debe buscar ese  cambio a conformar  esa sociedad más justa y más humana, creo que esa debe ser la misión de la poesía en todo tiempo. Ser  como todo arte una respuesta a los problemas del hombre y la sociedad y El Salvador no es una excepción.
P-¿Tendrá la poesía alguna característica imprescindible?
R-Pertenezco a la generación que surge en la segunda promoción  de 1975. Una generación inquieta, de anhelos revolucionarios, que apoyamos tanto la gesta del Che como el de la revolución cubana. Ella no puede dar la espalda a los problemas que aquejan a la nación, una sociedad colonizada, sufrida, de una historia que siempre ha sido triste como dijo el poeta Chema Cuellar.  “Que no ha conocido la felicidad ni la alegría”. Nuestra poesía la mayor parte se caracteriza, por los factores que la determinan a ser una poesía reflejo de las convulsiones sociales, esa historia violenta que padecemos históricamente  a partir de los problemas económicos y políticos. Ella debe ser ojo de juicio crítico, poner el dedo en la llaga, denunciar el mal, superar el dolor social.  Debe pronunciarse, manifestarse, participar con valentía creadora, con sentido de rompimiento, hacia una nueva trayectoria  de la realidad, romper con su lenguaje mismo, alguien que lleve al cambio como nación independiente, libre y soberana. Así que lo imprescindible de la poesía, es que ella prescinde de su  creatividad a la evocación de nuestros problemas, lo que significa rescate de nuestra identidad nacional y cultural. Debemos descolonizar la conciencia al mismo tiempo de descolonizar  esta sociedad sometida y allanada por el imperio del mal.
P- En su visita más reciente al país  ¿Cómo ve Ud. el panorama social y cultural que se vive dentro?
R-Tu pregunta tiene situaciones de fondo. Viendo ese panorama social y cultural a partir de una visión materialista de la historia. Lo que siento, primero la inseguridad la desconfianzas.  ¡Sino mira el índice  de victimas  a causa del crimen organizado y en acuerdos con los poderosos! Padecemos la política  neoliberal económica. El nacimiento de las maras es producto de la desintegración económica y social, crisis misma que propiciaron los vende patrias del sistema.  Aquí la corrupción anda como fácil manejo del pecado. Nuestra esperanza con este gobierno revolucionario del FMLN trate de resolver la secuela de problemas que nos trajo la postguerra después de los acuerdos de paz en 1992 y luego el mal manejo estatal de los gobiernos de ARENA a quien poco le importaron los problemas del pueblo, un pueblo que se niega a morir. Puedes ver el consumismo de esta falsa imagen de progreso. Pienso  que esta aparente modernización solo demuestra el “profundo atraso” en que vivimos, mientras la miseria y el hambre rondan por doquier. El Gobierno no solo debe preocuparse por la seguridad, de las mejoras del país sino reflejar  honestidad, confianza y gobernar con transparencia al pueblo.
Aquí el panorama  cultural parece de mucho entusiasmo, pero es desértico, falta apoyo, falta establecer una política cultural. Aunque parezca aislado, debería haber un frente cultural de escritores y artistas. Después de la guerra, la crisis nos lleva a los cambios,  la influencia de la tecnología de las redes sociales, para muchos pasatiempos bobos. Veo un panorama cultural muy pobre, aunque hay entusiasmo en el quehacer  artístico en general como te repito; creadores que pretenden vivir del arte con justa razón a sobrevivir en este medio en crisis [hostil al arte]  y  falta de oportunidades, que obligan a emigrar a mucha gente a ese  sueño americano donde creen encontrar felicidad y a veces hasta la muerte. Aquí estamos acostumbrados a padecer  una pobreza cultural enfrentando un sistema de injusticia social. Aquí  la cultura tiene su gozo de clase privilegiado. Y también la justicia misma lo tiene “La justicia pica al que solo anda descalzo” decía Monseñor Romero con entera razón. Vemos con cinismo las escenas  de  corrupción, los desfalcos al pueblo que podrían servir en programas  que contribuyan al desarrollo  social y de la cultura.  Aquí hay subdesarrollo del capital dependiente de quien nos maneja y nos empuja al cambio por medio de una política árida con la llamada “Globalización” más bien “globalización neoliberal”. Aquí necesitamos más armonía social, de oportunidades al mejoramiento de las clases  pobres. Un socialismo del siglo XXI que garantice nuestra soberanía propia, no ser manejados por intereses transnacionales y consorcios económicos. Aquí falta mucho más apoyo a la cultura por parte del Estado. Se exige un Ministerio de Cultura que no solo estimule el espíritu  creador.  Los problemas están de fondo cuando se habla con profundidad de ese panorama cultural, falta apoyo para nuestros valores. Vaya  por qué no decir, que pensionen  aquellos que han contribuido y siguen contribuyendo a la cultura. Veo bastante  entusiasmo con la literatura  y las artes en general, la investigación  antropológica, étnica, el cine que se está experimentando. Pero se necesita más apoyo del estado. La cultura debe enriquecerse en su desarrollo mismo de su identidad propia,  una cultura de convivencia humana, para mayor gozo espiritual del pueblo.
P- ¿Qué arriesga un poeta en un país como El Salvador?
R- Ese riesgo dependerá de tu conducta moral que asumas en su momento histórico. Como poeta, como escritor debes actuar con un grado de compromiso en la práctica misma de esa conducta moral que a ejemplo propiciaron poetas como  Roque Dalton, Alfonso Hernández  y luchadores como Farabundo Martí, Anastasio Aquino ejercían militancia y compromiso. Como creador  debes ser consecuente con lo que escribes, con lo que piensas en beneficio de los más necesitados. De lo contrario serás escritor comprado, amoldado como a la horma de un zapato, dotado de una conducta moral que más comulga con los intereses de los sectores egoístas y vende patrias del sistema. Donde te harán sentir que estas bien con Dios y con tu estómago. Por tanto debes  ser portador de una  conciencia social de participación liberadora, revolucionaria en todo momento con sentido de cambio. Muchos escritores y poetas de los 60, 70´s, como otros más jóvenes nos fuimos en apoyo de la guerra por esa liberación nacional. Se luchaba por el pan la justicia y la democracia. Aunque el riesgo era  jugarte la vida, la cárcel, el exilio, el secuestro y la tortura.  Era un riesgo ser poeta cuando eras justo el mismo grito con el pueblo. Se buscaba contribuir al cambio,  atacando todo mal estado de cosas, una historia sangrienta  que toco enfrentar de la que fuimos testigos. Nuestro pueblo siempre  fue víctima  de la represión de gobiernos de corte neofascista que empezó a afilar su maquinaria represiva desde 1932,  implantando una dictadura de gobiernos militaristas demagógicos, pro-imperialistas. Siempre cuidaron  los intereses de la oligarquía terrateniente, industrial y cafetalera, quienes vendieron el país al mejor impostor del imperio atentando hasta contra nuestra identidad cultural. Esa conducta moral del poeta, del escritor del artista debía ir en apoyo de las organizaciones democrático revolucionarias, no podías quedar aislado.  Tenías que militar por lo menos a través de la poesía, con inteligencia  y cuidado porque si no eras hombre muerto o venadeado. Lo mismo debes hacer en este momento en esta lucha de una nueva coyuntura política de posguerra. Poner al servicio del pueblo tu imaginación creadora, tu ficción como reflejo mismo, como testimonio de nuestra realidad salvadoreña. Esta democracia que vivimos que falta cimentar o profundizar nos ha costado sangre y muerte, por lo tanto debemos consolidarla en la práctica misma de una  poética creadora aun con riesgo de la vida dentro de este nuevo medio. Aquí siempre ha sido un riesgo ser poeta cuando fuiste honesto consigo mismo, leal a tus principios y honesto con los demás. Espero que me captes que ese compromiso de conducta moral será todo el tiempo un riesgo de una u otra manera en diferentes circunstancias históricas.

P-¿Cuál es la característica  personal que marca  pauta  de la literatura  nacional en  el  extranjero?
R- La literatura salvadoreña antes y después de la guerra ha tenido  bastante aceptación y renombre a grado que hoy es tomada en cuenta por el “canon literario” de las universidades extranjeras y en especial de EEUU, Canadá y Europa. Quizás por tradición nuestra literatura está determinada por encausar una temática de los problemas sociales y por esa tradición de rescate de nuestra identidad cultural. Enraizados, enmarcados en acontecimientos políticos y tragedias históricas. Por consecuencia de la guerra, vino la crisis, vino el exilio o destierro forzado o voluntario  y por consecuencia el promover  y enriquecer la imaginación  creadora. Fue el fenómeno de la emigración y causas económicas, políticas y disidencia social. En EEUU, Canadá, Vancouver vemos una literatura salvadoreña con mayor resonancia internacional gracias a los escritores salvadoreños extranjeros. Lo he podido comprobar a raíz de las fuentes consultadas  como investigador experimentado.
P- ¿Qué libro hecho por un escritor salvadoreño le ha dejado las mejores sensaciones?
R-Diríamos mejor que obras de mayores facultades creadoras de nuestros escritores salvadoreños de mayor representatividad nos corroen el alma, nos golpean los ojos, la imaginación misma dándonos una imagen de nuestra realidad hecha ficción o ficción de la realidad. El propósito mismo de esas sensaciones que los meta textos en cualquier género, característicos de la literatura salvadoreña en tiempo y espacio o temática testimonial nos plasman reflejo de la historia. Facultades creadoras, que nos hagan pensar, que nos abran los ojos. Desde Salarrué con su visión costumbrista, el mestizaje que cuestiona y plantea de sus maravillosos temas y mundo utópico con su “O-Yarkandal” hasta esa estampa social de picardía e inocencia que reflejan sus “Cuentos de barro” y “Cuentos de cipotes”. Las mejores sensaciones que nos deja un escritor,  son aquellas que nos hacen sentir en carne propia los problemas humanos y sucesos de nuestro tiempo como la poesía de Claribel Alegría, Claudia Lars, Pedro Geoffrey Rivas y Francisco Gavidia con esa visión de mundo en “Sooter o tierra de Preseas”. Las narraciones y la poética de militancia como reflejo de la historia como Oswaldo Escobar Velado, Alfonso Hernández, de  Roque Dalton con “Pobrecito poeta que era yo”  y “Las historias prohibidas del pulgarcito”, poesía socio histórica.  Un novelista de la talla de Manlio Argueta con “Un día en la vida”, genial pues en un día cuenta la historia revolucionaria de un pueblo en lucha; de  poetas como Roberto Cea, habla de historia y revolución con sus “Herederos de Farabundo”, “La Guerra Nacional”  y “Tierra de preseas” a partir de su visión mítica desde “Todo El Códice”, luego ese sincretismo religioso de su “Misa Mitin”; así como el erotismo candente y picaresco de “Mester de Picardía”,  que recrea lo lúdico de su poesía; una poesía conversacional por la manera de usar el lenguaje coloquial  lo encontramos como en su  nueva poesía “Xipe Totec”,  el “Cantar de los Cantares y otros boleros”.   También Pedro Geoffrey Rivas, rescata ese  pasado histórico desde nuestros ancestros culturales,  esa atmosfera cósmica en Los “Nietos del Jaguar”. Que más sensaciones causa esa visión de lo cotidiano de poetas como Roberto Armijo,  Alfonso Quijada Urías, lo distinguen obras como «Las Esferas circulares». Pero quizás no tendría sentido esta respuesta si olvidamos a un escritor de mi generación de los 70s, adquiriendo relevancia internacional y característica creadora por su estilo de narrar,  por su manera  en usar el lenguaje urbano,  se trata de Horacio Castellanos Moya; a ejemplo “La Diáspora” y “El Asco”, son novela singulares. Hasta la poesía de los 60-70 grupo Piedra y siglo, Chema Cuellar, Melgar Brizuela y la crítica de Lara Martínez, Luis Alvarenga, la poética y de  Huezo Mixco, Roberto Monterrosa, Marquina, Reyes Gilberto Arévalo, Joaquín Meza, el teatro de Miguel Chinchilla y Jorgelina Cerritos, la poesía de Mauricio Vallejo, los del grupo Xibalba con la voz de Otoniel Guevara, Vargas Méndez hasta la poesía coloquial de Chamba Juárez, como los que formamos los Cinconegritos. Que te puedo decir ya después de la oleada de posguerra su poesía no cuaja, repiten muchos temas trillados, no rompen, surgen en otro contexto histórico social, de reconstrucción nacional, época de frustraciones y desesperanzas pero sin perderla. Aunque surgen buenos narradores como Menjívar Ochoa, Jorge Galán creando una novela testimonial. Bueno poeta si nos ponemos a valorizar geniales obras de nuestra literatura. De autores representativos, los encontramos con lupa. Pues tanto en teatro, cuento, novela y en cierta medida con el ensayo critico histórico nuestra literatura es portadora de obras de gran trascendencia cultural. Habría más pacientes analizar quienes y que obras son de trascendencia histórica. Lo digo por los que se escapan a mi memoria de los cuales hay otros que tienen valor que me disculpen mi olvido involuntario.
P- Además de tu creación poética gustas del ensayo crítico y se nota tu preocupación. ¿Qué más aportarías dentro de tus reflexiones acerca de los problemas del proceso histórico de la literatura en el país?
R-Creo que tu pregunta nos lleva a cuestionar la producción historiográfica de la literatura salvadoreña y ante el problema mismo de la crisis de la crítica literaria vista desde un marco centroamericano. Ya que la crítica literaria es fiel instrumento para crear el aspecto teórico del proceso creador. Este problema de crisis debe de enfocarse desde un examen crítico de lo pobre que andamos en el seguimiento del proceso histórico de nuestra literatura salvadoreña. Este problema de crisis, es parte del problema del mismo subdesarrollo de la cultura como factor determinante de la crisis de la  historia literaria en el país. Aquí falta método científico en la elaboración de una nueva historia de la literatura con otra visión social del seguimiento dialectico de sus periodos históricos del pasado a lo contemporáneo. Además falta una teoría de la literatura en relación con la historia ayudado por la crítica, faltan los investigadores y críticos de la literatura para conformar ese proceso de la literatura. Pues aquí no los tenemos y si los hay donde están para lanzar ese grito a través del planteamiento del problema de la historia literaria que tanto necesitamos. Llevamos más de cincuenta años, desde que en 1957,  Toruno, Gallegos Valdes, María de Membreño y últimamente Vargas Méndez junto con J.A Morasan, con sus aportes, no hay un seguimiento concreto de nuestra historia literaria y esos aportes hay que cuestionarlos pues son motivo de análisis de como organizan obras y autores, como distribuyen su discurso literario dentro del imaginario socio histórico. Además agradecer a ellos que si no se hubiera en parte preocupados en este rubro no tuviéramos nada a pesar de la falta de visión científica en que enmarcan el proceso de la literatura y el problema es de método. Y esa es mi preocupación organizar nuestra literatura en forma más sistemática del pasado al presente. Nuestra literatura debe ser rescatada pues en el pasado ha sido negada por los censores de los gobiernos dictatoriales y represivos a la libertad de pensamiento,  claro por las mismas contradicciones de clase e ideológicos. Esto debe ser motivo de preocupación, de estudio, disciplina de un equipo para realizar este proyecto de investigación y análisis del problema  para crear  una nueva historia de la literatura de El Salvador con una nueva visión. De fondo al problema está el subdesarrollo de la cultura misma, de nuestras letras, dentro de un sistema de injusticia social que enfrentamos en todo sentido. Es necesario hacer este planteamiento. Es un reto a la Cultura oficial y “oficiosa” del Estado, a los intelectuales, “investigadores”, grupos, talleres de letras, universidades tener al día el seguimiento de la producción literaria del país. Aquí en El Salvador, apenas existen proyectos concretos en la investigación sistemática de la literatura. Salvo algunos indicios en las tesis o monografías universitarias, con deficiencias al caso ya que seguimos, sin un serio estudio de nuestra producción literaria nacional.
Esta entrevista fue publicada en el Diario Co Latino el sábado 24 de septiembre en el suplemento 3000
por Wilfredo Arriola

martes, 14 de junio de 2016

Lectura de Wilfredo Arriola en Café Maktub



Wilfredo Arriola estará en Café Maktub este sábado 18 de junio de 2016 
Hora: 11: 00 a.m.
Invitado/as 


Mapa de la ubicación del Café Cultura Maktub


viernes, 20 de mayo de 2016

Wilfredo Arriola en Día a Día News de Los Ángeles (CA).

Wilfredo Arriola fue publicado en el periodico Día a Día News de Los Ángeles (CA). 
Dejamos el enlace a continuación para que puedan leer la nota: Nota Wilfredo Arriola en el periodico Día a Día CA

jueves, 28 de enero de 2016

La fundación de lo inevitable

I
Lo que hay de eternidad en la certeza es la fundación de lo inevitable.
Dijiste cuando me mirabas,
la tarde en que fuiste por última vez dueña de tus daños.
Nadie, implora después de la derrota.
Nadie, siempre es una multitud en la soledad.
Nadie, hace milagros con el óxido del cerrojo del desespero.
Nadie tiene la eternidad porque nadie conoce lo desconocido.
También eso decía tu mirada.

II
La pupila guarda en sí, el error del recuerdo.
-pero el descaro siempre firma en la ironía-
Si puedes entiéndelo así.
¿Has encontrado el peso del vacío?
¿A quién mira uno cuando tiene la mirada perdida?
¿De quién es el poema que uno firma en segunda persona?
La respuesta es la suma de nuestras soledades.
III
El fuego que nubla también predica la oscuridad.
Vos fuiste eso: El abismo que existe en mi sombra.
Vos fuiste eso: La ciudad que nadie habita cuando uno llora.
Vos quisiste eso: Ser el puzle que rige el insomnio.
La trampa de un lobo que no sabe para quién aúlla.
Vos quisiste eso: Ser vos incluso cuando le apostabas a ser la impostora.
IV
Nadie sale de sí mismo.
El abandono se paga con moral.
-Ese fue el recuerdo primero-
La meditada cobardía del silencio.
-la sabiduría es innegociable aunque su escenario sea el sosiego-
De ti hay dos partes que duermen mis dudas de tanta espera.
Diré dos para atribuirme los dones de lo destilado.
V
En lo inconexo tiemblan dos mitades.
Lo que hay entre ellas tiene el símbolo de la verdad.
Eso somos: materia que busca su verdadera esencia.
El encuentro y el desencuentro
ambos son inicio pero este último inicia lo definitivo.
VI
La eternidad si es que existe esta después de tu silencio.
Lo demás tiene que ver con el olvido.


Wilfredo Arriola

viernes, 30 de octubre de 2015

martes, 8 de septiembre de 2015

Lectura poética • Alba de Primavera Salvadoreña


Próxima lectura de Wilfredo Arriola en La Asociación Cultural Islámica Shiita de El Salvador .
Wilfredo Arriola estará junto a los poetas: Kenia Patricia López, Josué Andrés Moz, ErickTomasino y con Héctor Dennis López.

El evento será a partir de las 5:30 P.M.
Invitados/as .








Muestra de los demás poetas participantes en el evento Alba de Primavera a realizarse los viernes del mes de septiembre de 2015

Jorge López 
Alberto López Serrano
Francisca Alfaro
Silvia Renderos
Edwin Gil
Kenia Patricia López
Wilfredo Arriola
Josué Andrés Moz
Erick Tomasino
Héctor Dennis López
Carlos Godoy
Alberto Girón
Geldyn López
Mauricio Vallejo Márquez 
Oliver Morales
Misael Arias 
Wally Romero
Rebeca Henriquez 
Flor Serrano
Roxana Artero 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Destino


Es necesario el dolor de las cosas perdidas.
Para ir perdiendo menos en nombre de la sabiduría
Para tener que contar en las
sillas vacías de la vejez.



Wilfredo Arriola

jueves, 20 de agosto de 2015

Invitados al Recital INJUVE (El Salvador)

Wilfredo Arriola estará en los recitales de INJUVE (Instituto Nacional de la Juventud) El día viernes 21 de Agosto en el CIFCO (Centro Internacional de Ferias y Convenciones) a las 3: 00 p.m. junto a las poetas Kenia Patricia López y Flor Serrano. Invitados/as.  






domingo, 5 de julio de 2015

Carta a la intemperie de una dudosa soledad


Se han clareado todos tus síntomas no hay más remedio que defender. De ser mi ósmosis has pasado a ser la más inusual forma de mis recuerdos. No logro comprender el puente malintencionado de lo padecido, en mi rincón el mundo ha venido sucediendo; desprotegido de la añoranza y una tenebrosa mancha como la de un gato negro moviéndose por los andariveles de la casa que con fino tesón me advierte del mundo. Hay puñales que sangran dos veces una herida, me refiero al hecho de saber sentirlo y en paralelo saber penarlo, serán esas las mías. Las tuyas no lo sé. No puedo culparte de ti, tampoco te deseo el mal, suficiente tienes con ser vos. Lo grave es moverse sin ser, sin comprender los abismos que existen entre la concordia de la ética y con los niveles de humanidad que bien comprendo hoy, no has tenido.

Las indiferencias dan pie a lo que uno no sabe manejar, a lo temido. Esta soledad que quebranta cualquier pasado es una flecha que antes servía para defenderse hoy sirve para dañar. Agregare sin afán de golpe que la elegancia que ahora me concierne hace que no reiteré en numerosas desatenciones para desacreditarte. No es mi forma de ser y tampoco caería en la bajeza de pedirte explicaciones de lo sucedido. El pasado es tan efímero como la victoria y la derrota, pero hay mujeres que se quedan vestida en forma de tiempo, y en sonrisas inestimables ya. Nunca pensé decirlo, mira lo que hacen las develaciones; poner el sucio marrón en las flores de felicidad.

El destierro del presente es una carga sólo para quien de los dos admita conciencia. De mi parte tengo la mía que con afán me sigue dañando, vuelvo a la desatinada frase que uno tiene la edad de la mujer a la que abraza. No quiero volver a pensar que en tu compañía fui alguien que ni siquiera contabilizo tener vida, alguien que no supo nacer en tu compañía. De las traiciones hablan los silencios y de las glorias cantan las sonrisas. Todo el devenir que se aplomara en los pilares de las ciudades que nos aguardan sabrán perdonarnos mejor a ambos, a cada quien por el tajo que nos compete, yo por no saber perdonar y tú por creerte dueña de la última verdad y sé también que todo puede ser y viceversa. Quien escribe soy yo, y eso ya denota cierto sectarismo en aras de lo mío que no pienso debatir, entenderé que, podrá usted en el legítimo caso defenderse de lo antes escrito o simplemente callar como siempre lo ha hecho, creería pensar que será por no querer debatir a pensar que sería porque no tiene brazos para extender la sombrilla de la lluvia que le arrecia.

Es muy duro saberse perdido en la memoria de los mástiles sin bandera, es duro darle fuego al cigarrillo de las cosas que no se pueden resolver. He querido dejar al descubierto que no me cometo a quedarme así desprotegido de escudos y con la banda impulcra de las cosas que no quiero aprender a penar. Que me ha tocado tu dicha indiferencia y que si bien es cierto es irrevocable, poco hace uno con poner evidencia los tantos detalles que te afloran en la vasija de la vergüenza ni yo quiero contarlo ni tampoco me compete. Error es el mío en hacer personal lo que solo pesa del lado ofendido.

La última soledad fue ayer, no quise indagar en lo inhumano, pero ya vez, lo supe, y eso me ha bastado. Qué triste es quitarle el telón a lo bello para que se desproteja lo llano de quien uno realmente es. Sé reconocer culpas por comentarios, sé que es una forma sutil de pedir perdón. La parte que alguien nos negó en su momento es la parte que más nos representa, ato los cabos de lo ocurrido y el resultado vale para la misma escena solitaria de las noches. La felicidad entrara de acuerdo al tamaño del vacío que le antecede, lo veremos por ambos lados, no dudo de esta consiga. Al final el pasado no se pierde se dobla como ropa y se carga.
Lo eterno es una mentira de la ignorancia lo sé, ahora desde mi trinchera, ahora con las pistas que has dejado entrever. Nos queda algo más aunque sólo tengamos ojos para ignorar el futuro.

Wilfredo Arriola.


domingo, 28 de junio de 2015

Presagio


Vivías pensando que el sinónimo de Dios era el destino.
Que la guerra no la ganaba la cobardía
que la mitad del día siempre eran las seis de la tarde
y aprendiste a llorar
cuando te marchabas sin moverte de tu lugar.
Todo lo sabias
incluso, el pasado no lo mezclabas con la soledad
porque era una sería traición para el presente.
Quisiste más a los que te dejaban sola
que a los villanos que se llevan una parte de ti
aunque fuera tu odio.
Yo no sabía que decirte
no conocía otro desierto en ti más grande que tu sonrisa.
Secreto conocido sólo por tus pasados…
creías que la lluvia era el tango de los ángeles
que el dolor era la lástima que se tiene a uno mismo
que toda permanencia en un lugar hostil se vuelve suicida.

Pero te llevas tanto
que el espacio que dejas
pasa a ser más deshabitado
que una cama donde se ha hecho el amor.
Te recuerdo sin anexos
porque fuiste la tinta para escribir
mi historia en las páginas de tu piel.
No sé volver sin el cristal de tus pupilas
sin la rosa que crecía en tus manos
cuando la agitabas en el adiós…
Eras las comillas de mi felicidad
la armónica que se despega del bis de las tardes.
Hoy dispongo de tus rarezas en mi mirada,
todo me parece trivial, sucinto, tuyo.
Creciste en mi apego y a todo adonde no estás lo llamo baldío.
Las fechas sabrán olvidarnos más rápido que nosotros a ellas
los pasados sin destino siempre traicionan más
así como la verdad cambia de dueño en cada poema.


Wilfredo Arriola 


Antología Invisibles 2013

lunes, 20 de abril de 2015

Memorias del Hielo


I

Esto es así, si no lo conservas se derrite.
No lo sabía
el descaro es un silencio con ojos rasgados.
Lo que parte esta vez es el alivio de la revelación.
Digo: ¡basta! Y la acaricio y en su paralelo me golpeo.
He salvado a mucha gente de su soledad y eso es bueno.
Reitero.
He tratado de encontrar su moral y no he podido.
La suma de sus necesidades no se han sobrepoblado aún.
Y eso era el remedio de mi cercanía.
Me quiso para desaprender de los demás.
Para rezar su credo malintencionado
para desarmarse en la intensidad que le daba el vacío.
Y ahí estuve yo para hacer del siniestro 
el humo que deja un fuego olvidado
humo y no ardor.
Las manchas no siempre dan el testimonio de lo derramado.
los años enseñan a aprender lo que es una alabanza
y lo contrario de una herida.
Esto es así
de pronto uno deja de ser el escotillón.
Eso, como la consigna de lo perdido.
Ruido pero no certeza.

II


Es todo por hoy, pero termino desde hace mucho tiempo ya.
Ese caudal que de pronto dejo de ser verdad.
No es ese el caso,
detrás de la distinción reposa la armadura de las cosas inútiles.
Vuelvo a la negación
me esgrime.
Quisiera ser el entonces que no se fraguo más.
Buscar en el torrente los números impares
los engranes que no se sujetaron a aquel relieve.
Confundido
en una estación donde nunca paso el tranvía.
Es todo por hoy.
Quiero decirlo todos los días.
Que la noche me confiese.


 III


Apunto esto.
Quienes renuncian a la historia generalmente
no tienen nada que ver con ella.
Todo lo soez se acumula a la hora del desastre.
No quiero rendir cuentas cuando tengo por manos
fuego cargado, balas en el tejido de mis manos.
Hojas lerdas jugando a perderse.
La noche también es un lago, lo presiento así.
Y tampoco diré más.
Un lago y nada más, si tú quieres
ponle de imágenes, lo arado de nuestras tempestades.
Si no oso en ocupar el nosotros como algo propio.
Retirar las tropas, a eso debería de apostar.
La tenacidad bajo la lupa no se sabe si es a costa
de lo real o del desvarío.
Lo mío es el blasón arañado, lo personal que ya es impersonal.
Me dejas algo a pesar de lo perdido.
Me sabré cuidar de las conspiraciones,
las mías -por supuesto-, a tono de mi falsa soledad.


 IV


Damnificado.
Eso soy cuando te veas.
En muletas y mis pasos asisten a la solvencia del daño.
El recuerdo y los alfileres -vaya cotejo-
La inocencia sin esmalte moldeó lo que creí certero. 
Recurriré a tu verdadero tono
al cemento que no pisaremos en una plaza cualquiera
esa composición será el cuerpo de lo perdido,
lo agudo será la saña.


V


Miraré por ti las huellas que no dejaras.
Seré ese modelo, la fina estampa.
La sangre en calidad de abandono de las estatuas.
No lo celebres por favor.
No al hecho de bombo y platillo
sino a la pura indiferencia
lozana y puta indiferencia.
La genética intuición del hombre
siempre antecede que el sosiego
es la inclinada manifestación digna del heroísmo.
Entiende mis lagunas.
Sé prudente
 - sopla la vela de tu moral por última vez-
Me arreglare Yo con el abuso del pronombre.
Es lo último y sirve también para decir lo primero.
Este es mi templo, la urbana tentación de todas mis vanidades
como esto atiende a ser una más
de la exquisitez de desbastar las ramas
que sobre pueblan mi figura.
La indefinición prende eso,
mucho verano quema la estancia
mucho invierno infiltra un peso que ya no he sabido cargar.

Esencial debería de ser la palabra.

VI

El ridículo humaniza.
Lo tajante 
Lo taxativo
Lo inexorable 
Lo irreprochable
Lo inhumano 
Lo inapelable
Lo inconexo
Lo inclasificable
Lo intravenoso
Lo perecedero. 
Eso tiene que ver con nosotros
eso es lo imprescindible
el silencio entre nosotros carcomiendo una razón. 
El ridículo de aquella historia 
eso, todas aquellas cosas 
nos humanizan. 



Wilfredo Arriola 

martes, 17 de marzo de 2015

Poema a la nada

Quien no canta celebra la muerte.
La esgrime, le pone el listón cadavérico,
la ilusoria sensación de la victoria tras el telón fallido de la sonrisa.
Todo descansa en el pulso agotado de las mañanas
donde se mastican los verbos afilados
con la hoja del falso verano, que ha pasado ha ser mentira ya.

A la nada, a tu implosión, a mi letra de agua.
Al deseo fumigado después del último café.
La añoranza ha dejado de apostar por mi.
Mi materia no es el mástil donde se posaban 
las miradas de unos ojos fugitivos.
Me faltas, como el viento a la bandera. 

Soy su sombra sin alas, su desastre con alevosía.
-lo súbito nunca miente.-

Quien no canta, atiza a la muerte. 
Porque siempre es leproso el beso de las despedidas
La justicia tiene el aplomo de no confundir
razones con caprichos.
No es victoria sino mi última protesta
aunque nombrar el final es insinuarse, gastarse en la lastima.
Olvida la nada que te dejo
pon en el espacio, lo concurrido de nuestras asimias.
La nada 
que no nos acepta ni en el recuerdo.

Aunque todo esto ya no necesitemos saberlo.
Ya no.   

martes, 20 de enero de 2015

Enero II

Uno decide ser testigo y raras veces testificar.
Guardarse, como se guardan los secretos
la otra parte de nuestro mapa
adónde esta la equis
el tesoro
que presiento
ya no lo es.
Quien lo sabrá
es enero
es resaca
es siempre domingo (el del solitario)
es la puntual reunión con la nada
Es este poema que repite
(lo que uno ya no quisiera)
repetir
Ese culposo bis que pega los ladrillos del infortunio.
Es enero, pero tampoco quisiera fuera diciembre
ni agosto ni el que usted piensa.
¿habrá otra parte en como sistematizar el tiempo?
No quiero ser lunes ni asueto
digamos que nos ofrendemos a la sana ofensa del desgaste
a pulir
qué sé yo
la sabiduría
a perder la cuenta de los días de alguien que no regreso
que no regresará
No es enero
será uno hallando culpables de lo que no puede sostener.
Y a pesar de eso
mover la culpa
nos pone en el mismo plano
una nueva forma de la miseria
No es enero
son los doce meses de desgracia que uno carga
poco hacen en hacernos sentir tal cual
el daño es la mejor presea.



Wilfredo Arriola

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz Año 2015

Lo bueno de terminar años es que te acerca cada vez más a la gente imprescindible. Los que están a palos, a sonrisas, a proyectos a tristezas. Resumiendo: los que están. Sea como sea pero están. Esos son los destacables. Quizás se acabe un ciclo llamado 2014 que nos dejó como siempre una procesión de cosas olvidables e inolvidables, personas, momentos, ironías, victorias, fracasos, vergüenzas, peligros. Pero esto es así, si uno no se sube de nuevo en la balsa nos lleva el río, el que no perdona,  en esto llamado vida. En la primera persona en quien confiar lleva nuestro nombre. Sabremos a quién acudir y quién lo más conveniente sería ya no. Mas todo es para bien, acá amigos no se pierde a nadie ni se descubre a nadie, el tiempo va limpiando el camino, años que espero sean de más sabiduría que de historias.


El porvenir es una mezcla de lo penado y de lo vivido, la suerte será más bien una excusa de los que no se quieren hacer cargo del presente. Que este que viene sea una versión mejor que el anterior y sepamos estar más cerca de gente que admiramos, la vida es muy corta para no rodearse de gente así.
Feliz año nuevo, que tengas los abrazos necesarios para darlos y los que no, la plena satisfacción de haberlos dado cuando pudiste haberlo hecho. 

Mi total sinceridad
Wilfredo Arriola

  

sábado, 27 de diciembre de 2014

Es importante que se conozca la literatura salvadoreña. Entrevista a Jesús Visor (Chus Visor)



Durante una visita a El Salvador el año pasado, se tuvo la oportunidad de conversar con el conocido editor, antólogo y literato español Jesús (Chus) Visor. La poesía salvadoreña, los reconocimientos literarios y la importancia de divulgar la poesía hispanoamericana fueron algunos de los temas abordados con este importante hombre de las letras españolas.

1-Don Jesús Visor, esta antología es presentada como la más representativa del siglo XX de la poesía salvadoreña, antes ya había hecho un trabajo sobre Nicaragua, ¿por qué acercar esta literatura a más personas?

—Esta es una antología enmarcada dentro de las colecciones de Editorial Visor, donde se sacan antologías de los poetas del siglo XX de Hispanoamérica, a El Salvador le ha tocado en este momento, ahora yo creo que la poesía hispanoamericana es muy poco conocida fuera de cada uno de los países, por ejemplo acá no conocéis la poesía de México, la de Argentina y en Argentina no conocen la de Bolivia. 


2-Pero ahora con las nuevas tecnologías se están dando estos acercamientos, por ejemplo aquí hay personas que siguen a Benjamín Prado más que a los autores salvadoreños

—Bueno pero yo creo que son excepciones, cuando tú conoces la literatura por internet es un poco desordenado, hay demasiado sistema y control. -

3-¿Será que esta antología más allá de ser realmente representativa de la poesía salvadoreña del siglo XX sea solo una muestra?

—Bueno las antologías es muy difícil hacerlas a gusto de todos, yo soy muy exigente con las antologías, lo primero que pido es que estén representadas todas las tendencias. 

4-Por qué hay muchos poetas de la guerra que no aparecen en la antología, ¿existió algún criterio para que no estuviesen presentes? —Criterio para eso no hay, no sé por qué el antólogo

—En este caso Fernando Valverde— no los ha puesto, pero que haya un criterio para no poner a alguien es algo a lo que me opongo. 

5- ¿Habría en esta antología una representación de escuelas?

—Las escuelas son representativas en la cultura, obviamente hay escuelas que no son representativas en la literatura de los países, eso depende del antólogo.

6-Esta publicación (la antología) y la publicación de Jorge Galán ¿Son un preámbulo o una apertura hacia el material salvadoreño en el mercado español?

—Es importante que les conozcan, yo lo que pido en una antología es que los poetas estén por lo que representan y que el lector que no les conozca les pueda conocer,  para que los lectores que hay en España, México o Argentina puedan leerlos  y vean qué poeta les interesa más.

7-En esta antología encontramos a un poeta que fue parte de las FPL, nos parece curiosa su inclusión porque en El Salvador por lo menos en el pasado publicar a estos autores era para morir, pero ahora viene Visor y los publica, ¿hay algún motivo especial para publicarlos hoy?

—Motivo que no sea literario no hay, no permito que haya motivo para excluir a nadie de las antologías.


8-No, le explico mejor, mi pregunta va orientada al porqué se han incluido estos autores, Visor incluso al principio publicaba autores de izquierda hoy la situación ha cambiado es todo un poco más abierto

—Las cosas cambian, aunque la izquierda siempre ha sido primordial, yo cuando empecé a editar eran casi todos poetas vanguardistas, a mí me gustaban mucho los poetas vanguardistas pero llega el momento en que tienes que cambiar no vas a pasar toda la vida editando autores vanguardistas. 

9- ¿Qué opinión se ha formado de la literatura salvadoreña?

—Yo la literatura salvadoreña no la conozco lo suficiente como para dar una opinión, la puedo dar en España, aquí todos saben más que yo. La poesía de El Salvador en España no es tan conocida como para que yo venga de Madrid a deciros mi opinión.



10-¿Algún autor en especial que la haya llamado la atención  dentro de esta antología?

 —Roque Dalton porque es un poeta imprescindible y muy internacional desde hace muchos años. 


11- ¿Habrá alguna publicación de Visor sobre El Salvador en un futuro?

—Claribel Alegría y Jorge Galán, aunque hace treinta años edité una antología de poetas que hizo Claribel y Julio Cortázar. -

12- ¿Qué pensamientos vienen a su cabeza por el reconocimiento Honoris Causa que le será entregado en El Salvador?

—Un honor enorme, yo estaba en la piscina con mi nieto y sonó el teléfono con mucha insistencia, y bueno me preguntaron si aceptaba y dije que sí, te comento que hay muchos reconocimientos que no he aceptado pero este sí y ahora estoy muy contento. 

13- ¿Qué se lleva de El Salvador, de su capital etc.?

 —Me llevo una impresión maravillosa, un país increíble. 



Wilfredo Arriola es poeta, coordinador editorial de Ediciones La Fragua, y colaborador de la Revista Biblioteca Islámica y del suplemento cultural Tres Mil. Esta entrevista fue publicada de forma impresa por el suplemento cultural Tres Mil bajo la coordinación de Mauricio Vallejo Márquez.



 Enlace de la Revista Biblioteca Islámica Entrevista a Jesús Visor por Wilfredo Arriola