sábado, 1 de agosto de 2009

Fé de Errata


Botad el reproche que amarga nuestros días
de sal, y de sangre,

por las venas de la traición
acumulad perdones con tinta añeja
que se despelleja
entre las rejas de un suspiro a medio latir

(perdon por esta melancolia, que antes fue expresada como Amor...)
Wilfredo Arriola

2 comentarios:

Sergio Gutiérrez dijo...

Porqué pedir perdon? ante tanto vestigio de tiempo enseñoreado de anhelos y deseos.
Si se trata de un sentimiento que los más entendidos no comprenden y los parendices hemos comenzado a sentir.
Me parecen líneas sublimes porque conozco el origen de ellas, sutiles como el vaiven de una hoja que juega con el viento en su llegada hacia el suelo.

Muy bueno Will, aca esto leyendote.

Un abrazo para vos y tus letras.

Silencio Inedito dijo...

Gracias complice... se le agradece su tiempo. en buena hora que estes de lo mejor. El saludo que te mereces.