Se marcho. Llevo su piel recorrida
Su trampa de boca
Su exilio en sus piernas
Todo el reloj en su mirada
Aquella historia sin sujetos
Se marcho, peligrosa como el amor
Y no sé hasta adonde llevara consigo su huida
Yo acá dudo de mi existencia
De mí, porque me dejo el miedo
Y toda una locura que merece más que un poema

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